Hilados y Tejidos Puigneró

En previos posts ya hemos hecho mención a la fábrica de Hilados y Tejidos Puigneró S.A., el eje y la fuerza motriz de la dinámica socioeconómica de SBG desde que se abrió en 1963. La industria experimentó un crecimiento imparable desde su apertura con apenas dos telares, pasando por días de gloria y también varias crisis hasta su cierre definitivo en 2003, el que parece un punto de inflexión en este municipio, con la notoría marcha de un buen número de habitantes tras su desaparición.

Nos ha costado poder acceder a ella y hasta no lograr ese contacto directo decidimos no dedicarle un espacio en este pequeño diario de viaje. Por fin lo hemos conseguido, ya casi al final de nuestra estancia, gracias a Said Ouchan, habitante de SBG y también artífice de Mecaniques Said, empresa encargada de desmantelar y acometer diversas obras en lo que queda de las instalaciones. Said es probablemente, aún con sus 26 años, uno de los mejores conocedores de los entresijos de este gran complejo industrial.

En estas dos fotos aéreas de 1967 y 1995 respectivamente, se aprecia claramente su crecimiento, que supuso incluso un cambio topográfico, pues en el terreno donde está construida nos han contado que había un monte, el cual fue allanado a lo largo de un par años para levantar la fábrica en su lugar.

Puigneró llegó a ser la textil número uno del estado y una de las más importantes a nivel europeo, abriendo dos fábricas más en la comarca, en Roda de Ter y Prats de Lluçanés. La empresa empleaba directamente a mediados de los noventa un total de más de 2000 personas. No es difícil encontrar noticias en las hemerotecas sobre su historia y momentos más destacados, que además de logros empresariales incluye suspensiones de pagos y diversas multas e incluso condena de prisión por los repetidos vertidos contaminantes a la cercana Riera del Sorreigs. En SBG es un tema recurrente y algunos vecinos, entre ellos antiguos trabajadores que aún residen en SBG, nos han hablado de ella con nostalgia. Alguien calificaba sin embargo de ‘distorsiones’ sus efectos en la zona y otro habitante de SBG nos decía cómo en su opinión ha sido fuente de polémica y división entre los habitantes del pueblo.

Said nos condujo, linterna en mano, a través de las diversas naves y galerias subterráneas, contándonos detalles sobre su historia, funcionamiento y estado actual de esta fábrica que el mismo califica de ‘obra de arte’. Además, nos relató su propia historia personal y de cómo su padre llegó a SBG hace unos cuarenta años desde Marruecos, al igual que mucha gente procedente de ese pais y también de otros lugares de España, ya que al parecer se ofrecía a sus empleados incluso vivienda gratuita en varios bloques de pisos que se construyeron junto a las instalaciones.


SBGFabricaBenitoAmbienteTrabajo.mp3

Almacenes de la Fundicio Benito, ambiente de trabajo

Desde el cierre, ha pasado por varias situaciones, con la anécdota de que hasta un circo estuvo alojado aquí una temporada. Actuálmente gran mayoría de la fábrica está en manos de otra empresa, la Fundició Ductil Benito, aunque esta ocupa en realidad solo una parte de las grandes naves, principalmente como almacén, en el cual trabajan unas 60 personas. El ayuntamiento también se ha hecho cargo de algunas naves que aún tiene que reformar, como la que ya ha sido desmantelada y que se convertirá en la nueva plaza de SBG.

Sin embargo, una buena parte del complejo sigue vacía y en un estado semi-ruinoso mientras se siguen llevando a cabo poco a poco obras para ir desmontando la maquinaria y estructuras que aún se alojan en su interior. Por ejemplo, en una zona de sus lúgubres sótanos aún nos encontramos con grandes depósitos que se empleaban para el combustible y productos químicos, hoy abandonados. Said también nos mostró el area donde se instalaron los que nos parecieron unos inmensos generadores, traídos de Europa del este y que según nos contaba, emitían un potente sonido, grave y contínuo, que hacia vibrar incluso los alrededores y podía sentirse a varias calles de distancia, es decir, en prácticamente todo el pueblo.

Tras esa visita con Said, volvimos de nuevo al dia siguiente para explorarla por nuestra cuenta, y quedamos de nuevo impresionados por sus dimensiones. Visitando los espacios vacíos, donde no se alcanza a ver el final de las galerias y casi se puede escuchar una gota de agua cayendo en la distancia y los crujidos de la propia estructura, cuesta imaginarse como sería esto en sus momentos de plena actividad.

SBGPuigneroSotanoAirValv.mp3

Sótano, zona de depósitos.

SBGFabricaPuigneroNocheSilencio
Nave vacía, silencio a medianoche

Las grabaciones que hicimos tratan de captar esos silencios y la presencia del propio edificio, la cual también pudimos escuchar directamente a través de su estructura.

SBGFabricaPuigneroSotanoEstructura

Resonancias captadas a través de las estructuras del sótano

También nos pasamos de nuevo por la azotea, que nos brinda otra perspectiva de SBG y sus alrededores. Allí arriba encontramos aún algunas naves más, estructuras varias y una gran chimenea, la única que queda de las que había. Said nos dijo que decidieron dejarla como recuerdo cuando les llegó el turno del desmontaje, al igual que quieren hacer con alguno de los enormes generadores que nos mostró. Esta especie de monumento industrial ahora se alza silencioso, una especie de homenaje y testamento a lo que fue la actividad de la fábrica, así que la activamos acústicamente usando algunos objetos, con la intención de hacer también audible su presencia.

SBGPuigneroChimenea.mp3

This entry was posted in residencias 2011 by Pablo Sanz. Bookmark the permalink.

About Pablo Sanz

El trabajo de Pablo Sanz parte en gran medida de la reivindicación del medio sonoro y la escucha como vías de conocimiento, tanto en lo personal o como experiencia de gran valor estético, como en relación a otros muchos ámbitos. Este se basa en la exploración sensorial del entorno y el paisaje, sus características geográficas, arquitectónicas, urbanas, sociales e históricas, prestando atención a su dimensión y realidad sonora, la cual frecuentemente es obviada o relegada a un segundo plano, herencia de una sociedad con un perfil eminentemente oculocentrista como en la que vivimos. ¿Existen sonidos singulares en cada pueblo, ciudad, paisaje, edificio? ¿Cúal es la huella sonora de un lugar, es posible hablar de su identidad acústica? ¿Qué historias nos cuentan los sonidos de un lugar? ¿Es deseable conservar este patrimonio inmaterial, es posible hacerlo? ¿Qué es considerado ruido y qué no? ¿Cómo cambia el paisaje sonoro de un lugar con el paso del tiempo y la actividad humana? ¿Qué sorpresas nos revelan los sonidos que permanecen 'ocultos'? Estos son algunas de los interrogantes que se plantean y que nutren un proceso con énfasis en la inmaterialidad, la percepción, el detalle, lo cotidiano y en todo aquello que habitualmente puede pasar desapercibido. Las herramientas y técnicas principales que emplea se derivan del registro audiovisual y un tratamiento posterior de los materiales recogidos, empleando principalmente tecnologías digitales. El resultado son entornos sonoros en diverso formato, bien piezas para auriculares o altavoces, composiciones multicanal, trabajos para radio e Internet. Entre sus trabajos más recientes, destacan en 2010 Sounding Site, una instalación sonora creada para el sótano sur de La Tabacalera de Lavapiés creada a partir de la exploración de las propiedades acústicas, la arquitectura y los sonidos presentes en el edificio. El año anterior realizó un proyecto de exploración fonográfica en La Haya, un trabajo que se concentró en las exploraciones subacuáticas realizadas en los canales de la ciudad y que se exhibió en diferentes formatos: un mapa interactivo en Internet, una instalación en la galería Lokaal01 de Breda, y en la Royal Acdemy of Art de la Haya y un concierto acusmático en formato cuadrafónico realizado en Studio Loos, La Haya.