cronología de nuestra colaboración con los micro-organismos / capitulo 9

Despedimos a Protasia, tiene que irse y estamos muy tristes, volverá el Miercoles.

En la Granja, un cortijo okupado cerca de Villarrubia:
Aunque Vahida no se encuentra bien todavia, se apunta para ir al taller de queso en este precioso cortijo okupado que lleva ahí dos años. Tienen huerto y un espacio grande para los niños. El jardin de la entrada abunda de los niños y juegos. Dentro de la casa,  la gente esta cocinando y detras, al mismo tiempo, estan construyendo el horno de barro. En el taller hacemos queso fresco y otros tipos de queso de cabra. Todo es muy interesante y estamos absorbiendo muchisima información. Tambien estamos conociendo personas de diferentes colectivos: unos que hacen pan, otros que tienen huerta y otros que participan en la acampada.

Recojemos el suero para hacer la receta de las habichuelas fermentadas y Gingerale.
Llegamos tarde a la casa. Vahida hace las habichuelas.

Aviv y Moshe van a la Peña Comunista en bici, exploran el Veredon de los Frailes, sus casas y  jardines, hay calles sin asfaltar, la gente esta afuera en sillas charlando.
Despues hacemos vingre de manzana con especias del jardin, lo utilizamos para fermentar el Labane y el queso de cabra que hicimos en los dias anteriores. En el bote ponemos tomillo, hierba buena y romero.

cronología de nuestra colaboración con los micro-organismos / capitulo 8

Habria que despertarse muy temprano para instalar nuestro puesto en el mercadillo de Villarrubia. Llevamos nuestros productos fermentados: nopales, rosas, limones, boza -(una bebida refrescante fermentada de espelta) y Zito.
Primero nos instalamos en un sitio debajo del puente porque temiamos que a lo largo de la mañana el sol iba a pegar mucho, pero a cabo de poco decidimos cambiar de lugar y nos instalarnos en el medio del mercadillo, en la terraza de un bar que ponia “Asociación Intercultural”.

Fue un exito, mucha gente pasando, charlando, sentandose con nosotros, degustando nuestros productos, hablando de recetas, del pueblo, de agricultura y arte. Mientras tanto nosotros proseguiamos con nuestro labor de bordado en el mismo mantel que llevamos utilizando desde el principio. Isabel, la dueña del bar, nos da sombrillas, nos invita a un vinito, y se sienta con nosotros un buen rato hablando-nos de su asociación.


Compramos unos fermentos locales: alcaparras y berenjenas pequeñitas. Deliciosos.

Desmontamos.

Volvemos a casa. Queso de cabra esta listo. Lo degustamos.

 

Acampada de indignados:
La segunda Acampada microscopica de microorganismos indignados.
Por la tarde a la plaza a participar en IndignArte: empieza con un grupo de samba, performance y circo. Nosotros somos un performance mas. Pero no exactamente. Hacemos una demonstración y un mini taller de levadura madre donde la gente se lleva consigo la levadura creada con los microorganismos capturados en los aires de la indignación. Los niños se emocionan con el bote en sus manos mezclando la harina con agua, esperando a  ver los microorganismos indignados que nos rodean en la plaza. Habia gente que dijo que lo llevara a Argentina! Repartimos nuestro pan de  levadura madre(sin chorizo) a todo del publico. Les comentamos que estos micro-organismos que estan en la plaza, se extenderán a través del pan que hornean, pasando de pan a pan, extendiendo la fermentación social y la indignación.

Mientras el espectaculo sigue en la plaza, en la iglesia al frente transcurre una boda de la clase alta. Mujeres vestidas en estas prendas que se las ponen una vez en la vida y se pueden ver solo en escaparates. Pensamos que dificilmente habra manera de que esta gente se acerque a la acampada y decidimos hacerles una trampa: Nos infiltramos en la iglesia y cambiamos las hostias por trozitos de nuestro pan de microorganismos indignados, los racien casados y sus invitados (todos bien vestidos) se quedan contagiados de indignación ciudadana desde dentro 🙂

Por la noche Protasia y Agripino nos invitan a subir a ver el taller donde Agripino tiene todos sus antiguos trabajos de escultura. Describir el trabajo sería dificil. Arriba de la casa hay una planta congelada en el tiempo. Entrar ahí es como descubrir un escondite. Realmente no da la ganas de describirlo en palabras aunque aprendemos mucho sobre Agripino y Protasia, su vida, arte y la agricultura.

El espacio es impactante. El trabajo – transformador. Se entiende perfectamente porque quieren romper la barrera entre un trabajo que transforma al nivel personal el artista y el espectador extendiencolo para incluir lo social y todos los ambitos de la vida. Parece una progresión lógica entre este trabajo y lo que se estan haciendo hoy en día como Culturhaza.