DIARIO_PUEBLA #6

la casa de todos” es el espacio físico-temporal que recoge actualmente el proyecto de los apisquillos. Una edificación de autoconstrucción con materiales de la zona:  paredes de piedra y adobe, madera para la estructura de la casa y tejado, teja árabe, aislantes basados en tierra, paja y lana … La obtención de estos materiales supuso un esfuerzo muy grande, pero hizo posible minimizar el presupuesto para la construcción. Se hizo un llamamiento para que participara y colaborara todo aquel que quisiera de manera voluntaria compartiendo este espacio de aprendizaje y experimentación. El desarrollo de estas estrategias colectivas – colaborativas, es indispensable, cómo nos cuenta Oscar, para conseguir cosas tan impensables como por ejemplo, la construcción de una casa sin tener que pedir un crédito, sin contratar a una cuadrilla, sin tener ni idea..

Esta casa es un lugar de referencia fundamental para la población local. A diario mucha gente pasa por aquí para encontrarse con el resto, informarse de dónde está el ganado, charlar sobre las últimos acontecimientos en el pueblo, ver que tareas quedan por hacer en los huertos compartidos, almorzar a media mañana, echar un vistazo a internet, llamar por teléfono, ver una peli por la noche o compartir una comilona en torno a la gran mesa que ocupa el espacio común de la parte de abajo de la casa… Un lugar que se ha ido abriendo a esa “comunidad ampliada”, cómo nos cuenta Eva, formada por todas aquellas personas (vecinas, grupos de consumo, colegas)  que han sido fundamentales para la construcción de este proyecto colectivo, aportando soporte y apoyo para hacer posible lo imposible. Un espacio que funciona cómo centro social, activador de un entramado de gente que se ha ido uniendo a la vida en este pueblo, animados por la presencia de este colectivo, que con el paso de los años a abierto sus puertas al resto de la población local.

También lugar de paso para mucha gente de fuera que viene a pasar temporadas, conocer el proyecto y ayudar en las tareas cotidianas o en momentos de mucho trabajo (construcción de la casa, de la quesería, parideras de ovejas y cabras…)

DIARIO_PUEBLA #1

 

 

La carretera a Puebla de la Sierra sólo conduce a un lugar: Puebla de la Sierra. Esta pequeña localidad se encuentra escondida en la esquina noreste de la Comunidad de Madrid. Todo su territorio está recogido en un valle cerrado y profundo, rodeado por un gran anfiteatro montañoso coronado con elevaciones que superan los 1800 m. Sorprende al visitante que se pueda encontrar un lugar tan recóndito a tan sólo una hora y media de la capital. Pero lo más asombroso es que parte de la población que habita este lugar se resista a quedar atrapada en la imagen de un parque temático rural dedicado al turismo.

Los apisquillos, un colectivo agroecológico asentado en este lugar hace ya 11 años con un proyecto de vida comunitaria va a ser el eje fundamental de la historia visual que pretendemos desarrollar. Ellos son parte fundamental de esta comunidad biótica que trata de aprovechar y conservar el potencial de este territorio. Un proyecto de vida que se dibuja cómo una búsqueda de nuevos espacios de autonomía. Todo un reto dentro de esta sociedad educada para la dependencia absoluta.