Noches en el campo

Seguramente me repito si digo de nuevo en este blog que los ambientes nocturnos de Sant Bartomeu están resultando de lo más interesantes a nuestros oídos. Como parte de las exploraciones y el mapeado llevados a cabo, nos hemos dedicado a visitar los límites del pueblo a la caída de la noche. Esas zonas en que las calles se funden con el campo son espacios liminales donde el horizonte acústico comienza a expandirse, ganando en profundidad y volviéndose más nítido.

Una de esas noches tuvo lugar en la propiedad de Mas Reig, precisamente uno de los lugares más alejados del núcleo del pueblo en que hemos logrado permanecer de noche dada nuestra limitación de movimientos dentro de SBG. Esto sucedió gracias a la genial visita de nuestro gran amigo y colaborador Mikel R. Nieto, quién también se dedica a esto de la exploración sonora y que vino desde Barcelona hasta Sant Bartomeu para compartir con nosotros un par de días.

cronología de nuestra colaboración con los micro-organismos / capitulo 9

Despedimos a Protasia, tiene que irse y estamos muy tristes, volverá el Miercoles.

En la Granja, un cortijo okupado cerca de Villarrubia:
Aunque Vahida no se encuentra bien todavia, se apunta para ir al taller de queso en este precioso cortijo okupado que lleva ahí dos años. Tienen huerto y un espacio grande para los niños. El jardin de la entrada abunda de los niños y juegos. Dentro de la casa,  la gente esta cocinando y detras, al mismo tiempo, estan construyendo el horno de barro. En el taller hacemos queso fresco y otros tipos de queso de cabra. Todo es muy interesante y estamos absorbiendo muchisima información. Tambien estamos conociendo personas de diferentes colectivos: unos que hacen pan, otros que tienen huerta y otros que participan en la acampada.

Recojemos el suero para hacer la receta de las habichuelas fermentadas y Gingerale.
Llegamos tarde a la casa. Vahida hace las habichuelas.

Aviv y Moshe van a la Peña Comunista en bici, exploran el Veredon de los Frailes, sus casas y  jardines, hay calles sin asfaltar, la gente esta afuera en sillas charlando.
Despues hacemos vingre de manzana con especias del jardin, lo utilizamos para fermentar el Labane y el queso de cabra que hicimos en los dias anteriores. En el bote ponemos tomillo, hierba buena y romero.

cronología de nuestra colaboración con los micro-organismos / capitulo 8

Habria que despertarse muy temprano para instalar nuestro puesto en el mercadillo de Villarrubia. Llevamos nuestros productos fermentados: nopales, rosas, limones, boza -(una bebida refrescante fermentada de espelta) y Zito.
Primero nos instalamos en un sitio debajo del puente porque temiamos que a lo largo de la mañana el sol iba a pegar mucho, pero a cabo de poco decidimos cambiar de lugar y nos instalarnos en el medio del mercadillo, en la terraza de un bar que ponia “Asociación Intercultural”.

Fue un exito, mucha gente pasando, charlando, sentandose con nosotros, degustando nuestros productos, hablando de recetas, del pueblo, de agricultura y arte. Mientras tanto nosotros proseguiamos con nuestro labor de bordado en el mismo mantel que llevamos utilizando desde el principio. Isabel, la dueña del bar, nos da sombrillas, nos invita a un vinito, y se sienta con nosotros un buen rato hablando-nos de su asociación.


Compramos unos fermentos locales: alcaparras y berenjenas pequeñitas. Deliciosos.

Desmontamos.

Volvemos a casa. Queso de cabra esta listo. Lo degustamos.

 

Acampada de indignados:
La segunda Acampada microscopica de microorganismos indignados.
Por la tarde a la plaza a participar en IndignArte: empieza con un grupo de samba, performance y circo. Nosotros somos un performance mas. Pero no exactamente. Hacemos una demonstración y un mini taller de levadura madre donde la gente se lleva consigo la levadura creada con los microorganismos capturados en los aires de la indignación. Los niños se emocionan con el bote en sus manos mezclando la harina con agua, esperando a  ver los microorganismos indignados que nos rodean en la plaza. Habia gente que dijo que lo llevara a Argentina! Repartimos nuestro pan de  levadura madre(sin chorizo) a todo del publico. Les comentamos que estos micro-organismos que estan en la plaza, se extenderán a través del pan que hornean, pasando de pan a pan, extendiendo la fermentación social y la indignación.

Mientras el espectaculo sigue en la plaza, en la iglesia al frente transcurre una boda de la clase alta. Mujeres vestidas en estas prendas que se las ponen una vez en la vida y se pueden ver solo en escaparates. Pensamos que dificilmente habra manera de que esta gente se acerque a la acampada y decidimos hacerles una trampa: Nos infiltramos en la iglesia y cambiamos las hostias por trozitos de nuestro pan de microorganismos indignados, los racien casados y sus invitados (todos bien vestidos) se quedan contagiados de indignación ciudadana desde dentro 🙂

Por la noche Protasia y Agripino nos invitan a subir a ver el taller donde Agripino tiene todos sus antiguos trabajos de escultura. Describir el trabajo sería dificil. Arriba de la casa hay una planta congelada en el tiempo. Entrar ahí es como descubrir un escondite. Realmente no da la ganas de describirlo en palabras aunque aprendemos mucho sobre Agripino y Protasia, su vida, arte y la agricultura.

El espacio es impactante. El trabajo – transformador. Se entiende perfectamente porque quieren romper la barrera entre un trabajo que transforma al nivel personal el artista y el espectador extendiencolo para incluir lo social y todos los ambitos de la vida. Parece una progresión lógica entre este trabajo y lo que se estan haciendo hoy en día como Culturhaza.

cronología de nuestra colaboración con los micro-organismos / capitulo 7

trabajo en el cortijo

rompiendo piñas

 

 

 

 

 

 

 

 

En Villarrubia:
Vamos a recoger las sillas y las mesas de la iglesia que nos prometio Baro el cura (comunista) de Villarrubia, para montar un puesto en el mercadillo de la Villarrubia el día siguiente. El encuentro con el cura otra vez se convierte en un cuento largo y entretenido sobre como empezó el pueblo de Villarrubia. Nos cuenta que el pueblo tiene su forma alargada porque se construyo a lo largo del camino de pastores que pastoraban sus cabras por allí. Los trabajadores del campo empezaron a construir chozas pero el permiso de construir casas no les fue cedido. Al poner un ladrillo venian los de la administración y lo tiraron abajo. El cura de entonces estaba luchaba contra los derrivos, poniendose en frente de las máquinas pidiendo que tiran abajo la iglesía antes de tirar una casa (se ve que la iglesia tampoco estaba construida legalmente)
Había una ley que decía que no se podía derrumbar una casa que ya tiene 4 paredes y un techo, así que empezaron a construir muy rápido, subiendo una casa entera en una sola noche. Para poder hacerlo tenía que colaborar todo el pueblo. Un día ayudaron a uno, y el otro día a otro. Según Baro, los de Villarrubia tienen el sentimiento de la solidaridad en la sangre.
Cargamos las mesas y sillas en el coche. Son unas mesas y sillas de escuela muy monas.

cargando sillas y mesas de la iglesia

Hicimos algunos recados de administración

Peña comunista

bordando mantel en la Peña comunista

Acampada microscopica de microorganismos indignados.
Durante la semana invitamos a todo el mundo a un encuentro en Culturhaza, desde la mañana cocinamos y preparamos:
-Croquetas de bulgur (kube) con champiniones y piñones (recogidos de un arból alto y precioso que crece en culturhaza hace muchos años).
-Pan de espelta y trigo hechos con levadura madre.

-Zito: un dulce hecho con trigo y nuezes
La gente llega puntual. Nosotros no estamos preparados (pensamos que en andalucia 19h significa 20h jajaja). Les invitamos a entrar a la cocina, alugnos ayudan a rellenar el bulgur, algunas dan una vuelta por la casa. Sentamos afuera abajo de las hojas de parras que aun no cocinamos.
Poco a poco va apareciendo mas gente: Antonio que es crudi-vegano, Cristobal que forma parte de un huerto ecológico por la zona, Bea que esta haciendo un plan para un huerto en forma de mandala en Culturhaza, entre otros…

boza

degustando fermentos

 

 

 

 

 

 

 

 

Al empezar escuchamos un gatito pequeño, lo encontramos en la terraza, tiene solo dos semanas y es su primer encuentro con el mundo humano..

gatito y buz

Presentamos nuestros proyecto, hablamos sobre el arte, la politica. la agricultura y sobre los microorganismos que no dejan la sociedad ser la misma y siempre crean nuevos alimentos, sabores desafiando los hechos de la sociedad. Comemos petalos de rosa fermentada, panecillos de malva fermentados, nopales fermentados. La gente han traido humus con leche. También Lomo de Orza, que es una comida fermentada de orígen local (de la sierra de los pedroches).

en sobremesa

cortando pan

Charlamos hasta muy tarde, la mesa llena de comida todavia, algunos bordan en nuestro mantel (mas sobre el mantel bordado en otro post).

bordando y charlando hasta las tantas...