Campaner

Se llama Josep Baulenas, aunque aquí le conocen como Pepet. Tiene 83 años y es nuestro vecino de enfrente, le podemos ver desde que llegamos trabajando cada día en su pequeño huerto. De hecho nos dijo que nació en Cal Xico, la casa donde vivimos, y que ha pasado toda su vida en esta misma calle, en lo que es la zona residencial más antigua del pueblo, por lo que seguramente podemos decir que Pepet es uno de los habitantes autóctonos más ‘auténticos’ de SBG.

Pepet ha sido desde que tenia apenas doce años el campaner del pueblo y aunque salvo ese reloj que las hace resonar mecánicamente y en la fiesta mayor, las campanas ya no se repican desde hace unos veinte años, en nuestro afán por recoger las sonoridades de este lugar, conseguimos que subiera al campanario a repicar de nuevo.

Al igual que en tantos y tantos pueblos, tradicionalmente el sonido de de las campanas ha servido para múltiples funciones, siendo usada como señal acústica para la transmisión de información, marcando acontecimientos importantes y resultando por tanto en un elemento de cohesión de la comunidad. Aquí, como en muchos lugares, servían para anunciar bautizos, bodas, fallecimientos (con diferentes toques para hombres, mujeres o incluso bebes), fiestas, vigilias, en situaciones de emergencia como un fuego e incluso para tratar de romper tormentas próximas mediante su sonido.

Pepet, con la ayuda de su esposa Pepeta y de su hija, elaboró una descripción escrita de los diferentes repiques y funciones que aún puede recordar y de buena mañana nos subimos con él a hacerlos resonar de nuevo.

Pese a lo prometedor de este acontecimiento aquello se quedó en buena medida en un intento, pues nos topamos con que también este campanario ha cambiado bastante en los últimos años. La campana más pequeña, ya en desuso, la encontramos descolgada, y las otras dos fueron fijadas hace algún tiempo, por lo que no pueden dar vueltas sobre si mismas como antes, circunstancias que ahora hacen por tanto imposible reproducir los repiques tradicionales tal y como se hacían.

Aún así, Pepet, con muchas ganas y entusiasmo, nos hizo una gran demostración y creo que él también disfrutó de la experiencia de volver por un rato de nuevo a su campanario.

SBGCampaner.mp3