Baja la renta agraria en España mientras sube en la UE

La Renta Agraria en términos corrientes en España ha experimentado en 2011 un descenso del 3,4% respecto al año anterior, llegando a los 22.181,1 euros. Dado que se ha registrado un descenso del 4,5% en el volumen de trabajo de la agricultura expresado en UTAs (Unidades de Trabajo Año), la renta agraria en términos corrientes por UTA ha aumentado en un 1,2% hasta los 25.127 €.??Al aplicar un deflactor del PIB del 1,5%, el valor del Indicador A (valor de la Renta Agraria en términos constantes por UTA) registra una caída del 0,3%, reduciéndose hasta los 12.095 €.
Sin embargo, este mismo indicador a nivel de la UE-27 experimentó un aumento del 6,7% en el mismo periodo.
Los precios básicos agrarios han experimentado un aumento del 3,7% en valor, si bien, han sido los ganaderos los que han registrado la mayor subida (10,4%), mientras que los vegetales solo se han incrementado en un 0,1% en valor.??En producción vegetal, destacan los incrementos de precios experimentados por los plantas forrajeras 18,6%, vino 8,8%, plantas industriales 6,8% y cereales 6,6%, frente a los descensos en hortalizas (-14,3%), patata (-12,7%) y aceite de oliva (-5,1%).??En producción animal, el incremento del valor se debe al comportamiento positivo de todos los precios: aves (+18,1%); ovino caprino (+9,6%), vacuno (+6,3%); huevos (+4,8%); leche (+4,9%) y porcino (+4,2%).
Aunque precios y subvenciones han subido en 2001 con respecto a 2010 (éstas últimas en un 0,7%), los consumos intermedios también se han incrementado (+12,3%), como consecuencia de un descenso en cantidad del (-1,9%) y un incremento en precios del 14,4 %, especialmente en fertilizantes 20,1%; energía y lubricantes 17,7%; piensos 15,6%.

Zona de arrabal

Hombres con monos del mismo color del suelo salen
de una zanja.
Es una zona de transición,
un punto muerto,
ni ciudad ni campo.

Las grúas de construcción en el horizonte quieren dar la gran zancada
pero las campanas no quieren.

Tubos de cemento esparcidos en derrededor lamen la luz con
lenguas secas.

Talleres de hojalata instalados en antiguos graneros.
Las piedras proyectan agudas sombras como objetos sobre la luna.
Y esos lugares son más y más.
Como lo que fue comprado con dinero de Judas: “El campo del artesano
se ha vuelto cementerio para extraños”.

Thomas Tranströmer
Visión Nocturna, 1970

Reducción del 20% del número de explotaciones agrarias en la UE entre 2003 y 2010

Comunicado de prensa de la Coordinadora Europea Via Campesina :

La sangría continua, sin curar al enfermo ni atraer a los jóvenes. La propuesta PAC 2014-2020 no se aborda. Para que el oficio de campesino sea suficientemente atractivo, es necesario que los precios agrícolas sean justos, que haya perspectivas de renta y reconocimiento del trabajo campesino.

¿Hasta cuándo va la PAC neoliberal matar la agricultura campesina y vaciar los campos? El último censo publicado por el EUROSTAT[1] es alarmante: ¡en solamente ocho años, la UE ha perdido 3 millones de explotaciones!

En algunos países de Europa central o báltica, la caída es muy fuerte, hasta un 47% en Estonia.  La concentración de las explotaciones, favorecida por pagos PAC por hectárea  o históricas sin tope, por precios agrícolas a menudo por debajo de los costes de producción, por normas industriales no adaptadas a la agricultura campesina, y por  la pesadez de las obligaciones administrativas, excluyó del mercado y del oficio a campesinas y campesinos, y cerró el horizonte a los jóvenes que querían instalarse.
En la actualidad, muchos jóvenes rurales y urbanos quieren ser campesinos y campesinas, es decir productores de alimentos para alimentar a la población, no en productores de materias primas a bajo precio para alimentar a la industria y la gran distribución. Sin embargo, muchos de ellos son excluidos de los programas de apoyo a la instalación ya que sus proyectos no encajan en los esquemas oficiales que datan aún del siglo XX: pero el productivismo ha caducado. Los tiempos en los que se producía siempre más con cada vez menos campesinos pertenecen al pasado ya que no se puede responder a los retos medioambientales, sociales y territoriales de la Europa actual.
En este sentido la propuesta de la Comisión Europea de una nueva PAC ya lleva retraso y conduce a la agricultura y a la alimentación europea directamente a un callejón sin salida.

No hacen falta menos, sino más campesinos. La idea de que las estructuras agrícolas deban ser cada vez mayores, que la “reestructuración” es necesaria, que hay siempre economías de escala, es una visión económica simplista que no tiene en cuenta los numerosos costes sociales, medioambientales y de salud pública, externalizados en general hacia los contribuyentes y los ciudadanos.
No se trata de solidificar las estructuras tal y como están ahora después de 50 años de productivismo, sino de invertir la tendencia actual al envejecimiento de los agricultores creando una política agrícola que fomente la instalación trazando perspectivas económicas, hipotecarias y sociales favorables.

¿Acaso las grandes explotaciones de cereales, que a menudo se han ampliado gracias al presupuesto de la PAC pagado por los contribuyentes europeos y que han creado desiertos humanos en los grandes llanos de cereales, mantienen y alimentan al mundo rural?
¿Acaso las grandes ganaderías industrializadas, cuya multifuncionalidad negativa se extiende en los periódicos durante todo el año, que concentran la producción en algunas regiones de Europa, aportan alimentos de calidad a los consumidores europeos? ¿Por qué mantenerlas por más tiempo?

Tras el productivismo y la reestructuración, le llega la hora a la agricultura campesina, la que las instituciones en general ponen de manifiesto en las películas de promoción de la PAC. Ahora bien, la reforma de la PAC propuesta no va en esta dirección.

¡Indignémonos y comprometámonos por otra PAC!

El medio ambiente olvidado en el debate sobre la futura PAC, en opinión de varias organizaciones ecologistas

La discusión sobre el futuro de la Política Agraria Común (PAC) llega a su punto álgido. A pesar del compromiso de la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino con las organizaciones ecologistas de fomentar un debate plural, transparente y participativo sobre el futuro de esta política, se ha creado un órgano para su seguimiento en el que quedan fuera las organizaciones ambientales, así como otros representantes de la sociedad civil.??La PAC condiciona la gestión del 80% del territorio europeo en tres aspectos fundamentales para el medio rural: económicos, ambientales y sociales. El actual proceso de reforma tiene que cumplir con las expectativas y demandas de la sociedad civil respecto a la necesidad de un cambio real en la política de mayor presupuesto de la Unión Europea que a su vez tiene consecuencias catastróficas sobre la economía en los países del sur, sobre el derecho a la alimentación así como sobre el medio ambiente en el mundo, provocando -entre otros- cambio climático, desertificación, contaminación, agotamiento de los recursos hídricos, etc.??El actual modelo otorga un mayor apoyo a grandes explotaciones, de carácter intensivo, con mayores impactos sobre el medio y, en muchos casos, desvinculados del carácter territorial, social y ambiental que una política de este calado debería contemplar.??Es necesario conseguir una PAC “justa y sostenible” que garantice precios justos y seguros para quienes producen y consumen los alimentos, que permita una renta suficiente para las/os campesinas/os, así como un modelo agroecológico con alimentos saludables y de producción sostenible. La apuesta por este modelo, de agricultura en Natura 2000 y otros sistemas de alto valor natural, de agricultura territorial, basada en producciones de calidad y respetuosas con el medio ambiente, es la única forma de asegurar el futuro de la financiación y de las zonas rurales.??Por todo esto, las organizaciones ecologistas demandan que se amplíe la composición de la Comisión, de forma que se incluya el componente ambiental. Argumentan que el futuro de la alimentación y la gestión del territorio incumben a toda la sociedad. Más aún cuando uno de los puntos fuertes del debate es cómo tener una PAC más “verde”, que contemple como propios los retos ambientales a los que el sector agrario tiene que hacer frente.??Tampoco se entiende que una comisión que tiene por objetivo “facilitar el intercambio de información, análisis técnico de las propuestas y avanzar en el consenso de una posición común” no incorpore la representación de los intereses ambientales

Nota de WWF, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción, Greenpeace y Amigos de la Tierra

Los agricultores opinan que la nueva Politica Agraria Europea es un ataque frontal a su profesión

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG, considera, tras analizar de forma exhaustiva la información que se va filtrando, que la nueva Política Agraria Comunitaria para el período 2014-2020 supone un ataque frontal al modelo agrario profesional. ??En ese sentido, los agricultores critican la pérdida de peso económico de la PAC, que sufre una importante reducción de presupuesto y que además experimenta un trasvase de fondos del primer pilar (pagos directos) al segundo (desarrollo rural). De este modo, parte del dinero que deben recibir directamente los agricultores y ganaderos pasa a destinarse a actuaciones de desarrollo rural, que si bien pueden beneficiar a los productores también pueden tener otros usos no relacionados con la actividad. Además, las medidas del segundo pilar son cofinanciadas, es decir, que si el estado no aporta su porcentaje de presupuesto, dicha cantidad se pierde. ??En cuanto al diseño propuesto para la nueva PAC, la Comisión plantea una nueva distribución de los pagos directos estableciendo como condición previa el hecho de ser “agricultor en activo” (excepto para ingresos menores de 5.000 euros), pero con una definición que en ningún momento prioriza a los agricultores y ganaderos que realmente viven de su actividad. Antes al contrario, se reconoce como actividad agrícola no sólo los cultivos y la cría y mantenimiento de ganado, sino también el hecho de tener la tierra en un “estado adecuado”. Esto permite ampliar considerablemente el número de posibles beneficiarios de las ayudas, favoreciendo a propietarios de grandes extensiones que no tendrán obligación de desarrollar en ellas ninguna actividad agraria. De este modo, la propuesta ignora el principal objetivo de la PAC: garantizar el abastecimiento de la población europea. ??Asimismo, la Comisión plantea una tasa plana, es decir, una ayuda por hectárea igual para todos, que no entiende de sectores más o menos sensibles ni de cuánto se haya invertido para modernizar una explotación, por ejemplo. ??Además de la renta base cuyo reparto acabamos de describir, el sistema propuesto establece un pago verde, que condiciona el 30% de la partida de ayudas directas al cumplimiento de una serie de requisitos medioambientales. Con este reverdecimiento de la PAC se pretende favorecer la promoción de la producción ecológica (este sistema de producción recibirá el pago verde automáticamente), el mantenimiento de prados permanentes y la diversificación de cultivos, si bien en algunos casos se fijan requisitos difíciles y costosos, a veces absurdos y no justificados desde el punto de vista medioambiental, que pueden convertirse en trabas para conseguir este porcentaje de ayudas, buscando por tanto un ahorro presupuestario. ??Otra de las grandes pantomimas, en su opinión,  de esta propuesta de Política Agraria se encuentra en lo que establece como modulación. Aparentando recoger esta reivindicación de los profesionales agrarios, en realidad lo que hace la Comisión es consolidar subvenciones millonarias, ya que sólo somete a la modulación una parte de los pagos directos, restando el componente verde y también los salarios y contribuciones sociolaborales. Un ejemplo: aunque se propone una modulación del 100% para las ayudas superiores a 300.000 euros, si a esa ayuda le añadimos el pago verde y los costes salariales y sociolaborales estaríamos hablando de importes que podrían superar el millón de euros, con lo que no se produciría ningún cambio respecto a la situación actual.

Lo mismo ocurre con las supuestas medidas de gestión de mercados que recoge la propuesta. Ni la Reserva para crisis ni el Fondo Europeo de Globalización (fondo con presupuesto ridículo, creado para compensar los perjuicios de los acuerdos comerciales con países terceros) significan una apuesta seria para frenar la especulación, los abusos de la distribución, la competencia desleal de los productos de terceros países o el alto diferencial de precios entre origen y destino.

En opinón de los agricultores: “??La Comisión sigue cerrando los ojos al tema clave, porque la continuidad de los sectores agrarios no se puede garantizar sólo con ayudas, sino que es necesaria la regulación de los mercados, para conseguir un mayor equilibrio en las relaciones comerciales. En un territorio con 500 millones de consumidores, los agricultores y ganaderos podemos y queremos vivir del mercado, pero eso no será posible si la PAC se dedica a seguir impulsando el proceso de liberalización y desregulación al que asistimos desde hace años, y que viene dictado por las grandes cadenas y la OMC.”

Los daños por fauna salvaje en el campo se multiplican por cinco en un año

El proceso de abandono de campos, acelerado en los últimos años por la falta de rentabilidad, está incrementando los hábitats de refugio para las especies salvajes. Además, mientras las poblaciones silvestres crecen sin control, las licencias federativas de cazadores han caído un 46% durante las dos últimas décadas en la Comunitat Valen­ciana. “En un contexto en el que cada vez hay más fauna salvaje y menos cazadores para controlar sus poblaciones, las administraciones deben tomar las riendas de una vez por todas, aplicar planes de control de poblaciones, mejorar las coberturas del seguro y compensar justamente a los agricultores perjudicados”, asegura Aguado.
Los ataques de conejos, jabalíes, patos, muflones y cabra montés, entre otros, han encendido las alarmas entre los agricultores valencianos ya que arrasan cosechas enteras, destrozan infraestructuras e incluso acaban provocando la muerte del arbolado. Según las organizaciones agrarias y las cooperativas, las pérdidas acumuladas en 2010 por este capítulo ascendieron a 10 millones de euros, cifra que podría verse rebasada esta campaña. Un último ejemplo que ilustra hasta qué punto están llegando las cosas en este ámbito son las incursiones de jabalíes hasta los arrozales de la marjal Pego-Oliva, algo que nunca había sucedido hasta la hecha.

Los daños en la agricultura provocados por la fauna silvestre están aumentando en todos los cultivos y en todas las comarcas va­lencianas. Prueba de ello es que, según datos de Agroseguro, los siniestros declarados por fauna en el campo español se han multiplicado por cinco en un solo año. La Aso­ciación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que la gravedad de este problema va a más sin que las decenas de miles de agricultores afectados encuentren un respaldo eficaz por parte de la Administración, tanto para resarcir las pérdidas eco­nómicas como para evitar la excesiva repoblación de la fauna.

Por otro lado , la expansión del lobo hacia el sur dispara los ataques al ganado, con más de 700 al año.  Para muchos ganaderos, sólo la consideración del lobo como especie cinegética, es decir, no protegida, permitiría mejorar la situación, al limitar el número de ejemplares. Además, reclaman a la Junta ayudas directas por los daños que produce este animal, dado que hasta ahora sólo asume parte de los seguros. Pero de momento, lo único que parece claro es que los ganaderos de la provincia de Ávila han anunciado movilizaciones para las próximas semanas, mientras los ataques se suceden.

Más de 2.100 cabezas de ganado perdidas por los ataques han sido tramitadas por la administración en los últimos 4 años. Muchas otras no llegan a conocerse.
Con una población de lobos de 130 manadas seguras y 58 probables, la propia Consejería estima que en Castilla y León ha experimentado una expansión que ha supuesto un incremento de las densidades en los territorios ocupados y su aparición en comarcas en las que no estaba presente, lo que se ha traducido en el resurgimiento de conflictos olvidados. En este punto se pone de manifiesto, además, que el río Duero ya no supone una frontera para la expansión de la especie, considerándose la población castellano y leonesa como una única y continua, que así debe ser gestionada. Surge entonces el Plan de Gestión del Lobo, aprobado en 2008, con el que se pretende mantener una población de lobo estable, garantizar su adecuada gestión y ordenar adecuadamente su aprovechamiento cinegético (la especie se puede cazar al norte del Duero pero es especie protegida al sur) y, lo más difícil, compatibilizar su existencia con la de la ganadería extensiva y con la viabilidad económica de las explotaciones agropecuarias.
En la actualidad, según datos de la Consejería de Medio Ambiente. las poblaciones que siguen presentando una mayor actividad y en las que se ha consolidado un incremento sobre el censo 2001 se encuentran en la cordillera Cantábrica: Montaña de Riaño, en León, y comarcas de Guardo, Cervera y Aguilar, en Palencia, así como en Segovia y Ávila.

. Si una zona determinada recibiera numerosos formularios como consecuencia de los daños provocados por una sola especie, Medio Ambiente podría declarar la zona de emer­gencia cinegética, lo que permitiría la adopción de medidas excepcionales de caza. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, explica que “es muy importante que los agricultores denuncien a las administraciones los daños objetivos sufridos porque de este modo no podrán mirar hacia otro lado y tendrán que dar una respuesta efectiva”.

“Los agricultores somos profesionales de la agricultura y no una ONG con vocación de alimentar con sus cosechas a la fauna silvestre. Si las administraciones y la sociedad en general quieren un paisaje, deben saber que esa factura no la debemos ni podemos pagar los agricultores, sino que hay que asumirla entre todos”, según Aguado.

La crisis y la búsqueda de tranquilidad empujan a la gente a volver al campo

Personas que deciden vivir con el respeto al medioambiente como pilar, parejas que buscan nuevos nichos de empleo, jóvenes que vuelven la mirada al pueblo del que sus padres se habían marchado o profesionales que teletrabajan; todos han hecho el mismo viaje, sólo de ida, al mundo rural.

Las ventajas económicas y los valores sociales que se disfrutan en las poblaciones más pequeñas son algunos de los atractivos de esta vuelta al pueblo que protagonizan los “neorrurales” o “nuevos pobladores”.
Se trata de una tendencia que, según varios expertos consultados por Efeagro, continúa al alza mientras no se supera la crisis.
El coordinador del grupo de sociología rural de la Federación Española de Sociología, José Antonio Pérez Rubio, señala que “cada vez hay más neorrurales, españoles y extranjeros, y muchos son la “vuelta de la segunda generación de emigrantes a las ciudades”.??Ventajas económicas y tranquilidad?No obstante, reconoce que es un fenómeno “muy diverso” porque “son muchas las variables que atraen a los neorrurales”, como las ventajas económicas (menos impuestos o viviendas asequibles), la tranquilidad y las relaciones humanas y sociales.En este sentido, advierte de que, aunque la mayor parte de ellos son jóvenes con perspectivas de futuro, no hay un perfil claro.Personas que cambian de profesión y se dedican a actividades en el mundo rural como el turismo, profesionales que desarrollan su actividad desde casa gracias a las nuevas tecnologías, extranjeros atraídos por el buen clima o comunidades que deciden vivir “de acuerdo con la naturaleza” son algunos de sus perfiles.En cualquier caso, asegura, se trata de un fenómeno “muy interesante, con gran funcionalidad para el medio rural”, que tiene su principal reto en su permanencia en el tiempo, ya que el problema es “qué hacer cuando los chicos comienzan los estudios superiores”.Según publica Benjamín García Sanz en “Ruralidad emergente, posibilidades y retos”, editado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), “algo ha cambiado en los últimos años en la demografía rural”.??Un movimiento bidireccional?Así, concluye que la perspectiva “unidireccional” -que consistía en trasladarse a vivir desde los pueblos a las ciudades en los años 60 y 70- “ha dado lugar a un movimiento de ida y vuelta en el que la atracción de la vida urbana se contrarresta con el interés de vivir en el medio rural”.Según el autor, “casi todo” el territorio español ha mejorado su situación demográfica, “con incrementos notables en todos o, casi todos, los umbrales de ruralidad”, sobre todo por la “nueva savia de población joven”, por la inmigración extranjera y por el interés de los jóvenes rurales por quedarse a vivir en sus pueblos.García Sanz recuerda que gran parte de la población urbana ya conocía la vida en los pueblos, porque en un “porcentaje importante proceden de ellos”, aunque lo que cambia es la percepción que se tenía de esta sociedades, que es novedosa.Por ello, “lo aislado, lo atrasado, lo tradicional y sin recursos para vivir se ha trocado en algo deseable, puesto que reúne valores medioambientales y sociales que predica la sociedad moderna”.??”Otro mundo es posible”?En esta línea, el campo también atrae en España a personas que quieren llevar a la práctica el lema “Otro mundo es posible”.Son las familias que viven en las doce “ecoaldeas” que hay diseminadas por Aragón, Navarra, País Vasco, Asturias, Galicia o Madrid, según indica una de las responsables del grupo de coordinación de la Red Ibérica de Ecoaldeas (RIE), Mauge Cañada.Se trata de asentamientos muy “heterogéneos” que comparten línea básicas como los posicionamientos ecológicos, con el referente de la sostenibilidad como pilar, y la autosuficiencia económica, que permite un nivel de autogestión con un modelo asambleario.Cañada indica que cada vez hay más personas que optan por este tipo de vida, hasta el punto de que los proyectos en marcha “no puede absorber” esta demanda y desde esta red se está instando a crear nuevas ecoaldeas.En ese sentido, critica el “desfase” entre la cantidad de personas que quieren volver al campo y el “campo que se muere” por las “dificultades”, especialmente en el acceso a la tierra.En cuanto a la relación con las personas que ya habitan en los pueblos, Cañada aboga por “un aprendizaje mutuo”, ya que “aunque hay veces que se pueden ver cómo cerrados, la realidad es que tienen sus propios ritmos de vida”.

LRS, Campo Adentro por agencias

Carta de un ganadero de Navarra: “El silencio de los pastores”

“Asusta el ritmo de desaparición de explotaciones ganaderas en España, cuyas causas son las de siempre pero agravadas por otras nuevas. Siempre ha habido dificultades para el relevo generacional en los sectores ganaderos cuando se jubilan los mayores, sobre todo por la dureza de un trabajo que no permite fiestas ni vacaciones y por la escasa rentabilidad. El generalizado aumento de los costes de los últimos años ha ido al alza con la subida del precio de los cereales y de los piensos; ha subido lo que los ganaderos compran mientras se ha producido una bajada real de los precios de lo que se vende en las granjas y a muchos ganaderos, que, si empleamos términos taurinos, ya tenían en lo económico un “medio estoque” la situación les está dando “la puntilla”.

Los cereales han subido pero no es cierto que hayan subido tanto como algunos que no echan cuentas dicen, es que simplemente sus precios llevaban 25 años congelados y ahora ha cambiado el ciclo. El encarecimiento de los precios del petróleo es una de las causas de la subida ya que ha producido una importante demanda de etanol para añadir a las gasolinas y este procede en su mayor parte de los cereales fundamentalmente maíz y trigo, aunque no sólo. También ha aumentado la demanda de cereales de determinados países en desarrollo, para alimentación humana y de sus cabañas ganaderas, como por ejemplo China, lo que ha contribuido a su mayor precio.
Cereales, no tan culpables
Pero hablando en plata no se puede decir que la cebada esté cara. Si bien es cierto que el precio que ha recibido el agricultor este año ha sido de 0,18-0,20 euros también lo es que hace 30 años su precio era de 0,13-0,15 euros. Cualquier promedio de inflación que quisiéramos ponerle a esos precios de hace 30 años, nos daría que la cebada, maíz o trigo deberían estar más caros de lo que están.
Eso no significa, sin embargo, que la mayoría de los ganaderos puedan pagar el precio final de los piensos en la actualidad. Pero la causa hay que buscarla más en la falta de precios justos al ganadero, por lo que vende (leche, carne, huevos, etc.,) que en lo caro que puedan estar los cereales, que ya hemos visto que no lo están tanto.
Siendo objetiva y generalizada en el mercado mundial esa subida de los cereales, no afecta por igual en todos los países. La ganadería española tiene que competir con la de otros países, que aún teniendo los piensos a similares precios tienen una menor dependencia de su consumo, porque su clima permite alimentación más barata a base de hierba, ensilados y derivados y además perciben, como en general ocurre, un mayor precio del producto final al ganadero. Por tanto, la fatídica ecuación está formulada y su desenlace lo estamos viendo: otros ganaderos comunitarios podrán aguantar, los españoles no.
Como colofón los ganaderos españoles tienen una clara competencia desleal con las interprofesionales francesas y con sus acuerdos de mercado, tanto con los que se hacen públicos como los que se mantienen en privado. A este panorama hay que añadirle una legislación y unas normas de etiquetaje, inspección sobre los productos alimenticios basada en la desidia administrativa en la escasa inspección, que es lo mismo que la permisividad y en la confusión competencial, lo que perjudica gravemente a consumidores y productores.
Confundir para vender
La falta de seguridad en la procedencia de los productos se hace evidente cuando vemos como destacan algunos en su etiqueta “envasado en” y no siempre acompañado del “producido en”. Esto, que puede parecer una bobada genera estrategias comerciales en muchas empresas que tienen la mayor parte de sus beneficios basado en que el consumidor o no se entere o se confunda. Es el toco-mocho que se les hace a los consumidores y a modo de ejemplo vemos muchos botes de espárragos en los que pone con letras grandes “envasados en NAVARRA” , pero en realidad proceden de Chile o de donde más baratos estén. Así ocurre con los quesos que llevan un dibujo de un Molino manchego, o un Quijote, o la palabra Mancha, para que los consumidores se confundan y lo compren creyendo que era manchego, sin serlo.
La aceptación de las autoridades y de la industria durante décadas del hecho de que España sea el país de destino de todas las leches sobrantes en otros países, especialmente de las peores leches francesas, -que llegan al mercado español a precios por debajo de los costes de producción de aquí y de allí-, nos ha llevado donde estamos.
Además se hacen trampas que nada tienen que ver con las reglas de mercado limpio y transparente. Admitir añadidos en las etiquetas de unas cosas llamadas “lácteos” que no se sabe si son leche en polvo, sueros caseinatos, o leche de dromedaria secada al sol; la falta de control a diario sobre lo que realmente hay dentro de los Brik por la ausencia de inspección es tan grande que si generalizasen los controles en este sector, puede que el reciente escándalo del aceite de oliva virgen, que realmente era “menos virgen”, fuera un grano de anís comparado con esto.
Si mis palabras son exageradas, estoy dispuesto a retractarme, pero antes lanzo el reto al MARM para que analice en un laboratorio de prestigio los contenidos de los 50 productos alimenticios que designemos las organizaciones de consumidores y la organización el que suscribe, y que posteriormente se hagan públicos todos los contenidos de los mismos. Veríamos entonces el nivel real de fraude que hay, quizá veríamos también que la mayoría de esos fraudes son al bolsillo y a la calidad y que no matan a la gente, pero no por eso dejan de ser fraudes que sí matan empresas y cierran granjas; además es evidente que quienes los practican toman al consumidor por tonto.
No propongo poner bajo sospecha a toda la agroalimentación española, antes bien al contrario, lo que me parece deseable es que los que juegan limpio, los que hacen bien las cosas, los que cuidan la calidad y no incitan a la confusión, que son la inmensa mayoría de los industriales y de las cooperativas, puedan permanecer en el mercado mientras que se vigila y se sanciona a los otros.
No debería ser que el productor, el industrial o la cadena de distribución más honesta sea quien más pierda, especialmente cuando se trata de algo tan importante como la alimentación, la de los animales y la de las personas, lo que al final acaba siendo lo mismo.
Es cierto también que mucha de la normativa actual es confusa. Bruselas ya está trabajando en su modificación, y en muchos casos no hace falta ni siquiera saltarse la ley para “dar gato por liebre”; ¿no sería lógico por ejemplo que no se pudieran poner fotos de frutas en envases de lácteos que no llevan fruta? ¿O que no se permita que se llame yogurt a un producto muerto?. Pues se hace.
Además, lo de los colorantes, saborizantes, conservantes; especificación del origen del producto, si este es transgénico o no, permite amplios márgenes de confusión y de fraude. Todo el mundo debería saber qué debe estar puesto claramente en la etiqueta (y no haga falta una lupa para leerlo), y debería la normativa imponer límites más beneficiosos para el fomento de la calidad y la transparencia en definitiva beneficiosos para el consumidor.
¿Es el silencio de los corderos o el de los pastores?
Se han hecho muchas referencias literarias, incluso religiosas, sobre el silencio de los corderos cuando van al matadero, pero en esta situación lo que sorprende, lo que asusta, no es precisamente el silencio de los corderos sino el de los pastores, que se encaminan al matadero de su profesión, desapareciendo a miles sin levantar la voz , sin “abrir el pico”. Es cierto que hay algunas excepciones de movilizaciones de la UCCL en Castilla León y algunas otras actuaciones pero en pocas más ocasiones se están viendo acciones de protesta.
Hace falta un plan en serio, que este auspiciado por el MARM y las comunidades autónomas y que haga posible la pervivencia de la ganadería intensiva y extensiva en España y que, sin quitar competencias a las comunidades autónomas, y considerando desde el coste de una vacuna, pasando por un kg de pienso, por el coste de la electricidad, el matadero; actúe también a lo largo de toda la cadena alimentaria.
Este plan, entre otras cosas, debería evitar la competencia desleal y el abuso con lo que resultaría mas fácil garantizar rentas dignas a los ganaderos, con unas también dignas reglas del mercado diferentes a las que tenemos; ya que estas se basan en la actualidad fundamentalmente en una ley muy simple, la ley del embudo, aplicando lo ancho para la distribución y la industria y lo estrecho para el ganadero y el consumidor. Si de verdad en este país alguien quiere crear empleo va siendo hora de que se intente también en el medio rural manteniendo y/o creando una estructura productiva agroalimentaria.
Para los productores, es hora de alzar la voz, de defenderse, de denunciar lo que pasa y también de hacer propuestas constructivas y que nos puedan sacar del hoyo en el que estamos, no es el momento de callarse.
Si los franceses, que nos vuelcan los camiones cuando se les hace competencia leal, sufrieran lo que estamos viviendo nosotros aquí con la ganadería, en la plaza de la Bastilla se habrían vuelto a instalar las guillotinas; pero en nuestro país, en el que según parece ya nadie se acuerda de Fuenteovejuna, estamos en una inexplicable sumisión a un destino de abandono, derrota y sumisión que a muchos les parece inexorable, pero solo lo es, si lo creemos así. Aquí inexplicablemente estamos en el silencio de los pastores y en el de muchos de los que dicen representarles.”

La superficie agrícola se reduce una cuarta parte en una década

El descenso en las explotaciones agrarias es constante y no parece que la cantera vaya revertir esta situación. Hace 11 años, las personas menores de 40 años al frente de una explotación representaban el 9,6% del total, mientras que ahora apenas son un 7%. El contrapunto de esta caída se halla en el aumento de casi un 5% en las personas de edades comprendidas entre 40 y 65 años y en la cada vez mayor presencia de mujeres como jefas de explotación. Ya suponen un 31% del total, seis puntos más que en 2009. Sin embargo, los terratenientes de más de 65 años bajan alrededor de un 2%.

Esta es la semblanza del campo en el Pais Vasco de acuerdo con la publicación de los últimos datos agrarios. Destaca el progresivo abandono de la agricultura, aunque también el que las mujeres terratenientes suponen un 6% más que en 2009 un  5 % más de jóvenes instalándose en el sector.

Euskadi es cada vez menos agraria y las perspectivas indican que la tendencia se acrecentará con el paso de los años. Según un informe presentado ayer por el Eustat, las explotaciones agrarias, 16.554 en 2009, han caído un 32,8% desde 1999. Además, la superficie agrícola utilizada también se ha desplomado un 25,5% en el mismo periodo analizado, lo que repercute en que las tierras labradas y las destinadas para pastos permanentes hayan disminuido un 6,4% y un 34,9%, respectivamente, desde 1999.

Las explotaciones porcinas, disminuidas en un 68,9% en el periodo analizado, son las que más afectadas se han visto por esta generalizada reducción de espacio e integrantes del mundo rural. Las explotaciones de aves, de su lado, descienden un 39,7% y las de bovinos, equinos y ovinos un 35,5%, un 19,9% y un 10%, respectivamente.
No obstante, mientras que las explotaciones agrarias son cada vez menos, en el periodo analizado se dispara el número medio de cabezas por explotación. Los mayores incrementos se produjeron en las de bovinos, con un 88,3% más de cabezas que en 2009; en las de equinos, que crecen un 56,4%, y en las avícolas, que aumentan un 44,5%, según los datos presentados ayer por el Eustat. De su lado, se reducen las cabezas de ganado de porcino, ovino y aves un 57,7%, 13,3% y 12,9%, respectivamente.
Por otra parte, el mundo rural se enfrenta a un problema que se ha hecho habitual en los últimos meses: los robos. Por ello, la Ertzaintza anunció ayer mismo en marcha una campaña de prevención de estos hurtos. Esta experiencia piloto, en marcha ya desde hace unos meses en los municipios vizcaínos de Durango y Gernika, incluye el aumento de patrullas rurales dedicadas a la vigilancia de dichas zonas y la distribución de dípticos informativos en euskera y castellano con algunas recomendaciones para tratar de dificultar la tarea a los ladrones.
Así, los 5.000 folletos repartidos a vecinos, ayuntamientos y centros municipales ofrecen medidas de autoprotección y consejos a seguir ante un posible hurto. Igualmente, la Ertzaintza pide a los ciudadanos que colaboren en la medida de lo posible para prevenir los saqueos.

K. R. – Bilbao – 15/07/2011