Los chorizos de la discordia

Estos chorizos me los dio Elena. Aquí se ven secándose en mi casa, en Madrid. Llevan ahí un buen tiempo, algunos ya los regalé. Por ellos Andrei, el esposo de Micaela, le rompió las gafas a Joan. A Joan y Elena les gusta ahumar carne. Joan hizo una caseta para ahumar, que está en el patio donde también está la casa de Micaela. A Micaela no le gusta el olor a humo, así que les dijo a Joan y a Elena que no hiciesen fuego, ni ahumados, ni nada. Pero ellos ahumaron, y Andrei le dio un puñetazo a Joan y le rompió las gafas. Por lo menos así me lo han contando a mí. Andrei y Micaela vivían ahí de prestado, pero después de eso se han tenido que marchar. Cuando terminen de llevarse sus cosas podrá usar la casa Martin, el amigo de Antonio que hace muros de piedra, que va a hacer un muro en el huerto.

Los azulejos que se ven en las fotos no los escogí yo.

 

 

 

 

 

 

Capullos

Este fin de semana revisé los almendros del huerto. De todos los que hay, sólo unos pocos están en flor, y no creo que para la semana que entra estén muy diferentes. Excepto un árbol, el de los capullos rosados, todos los demás parece que tardarán unas semanas más.