HANAMI, cuando los japoneses miran las flores de cerezo y lo celebran comiendo y bebiendo

Primero pensé hacer la invitación al huerto para que los amigos vinieran, con semillas en su interior, a pasar un día comiendo y hablando y ojalá dejando allá las semillas, que luego en primavera quizás germinarían y crecerían, y el huerto se convertiría en un recuerdo vivo y  productivo de aquel bonito día.

Pero el otoño pasó y no organicé nada. Pero ahora me he dado cuenta de que ya casi estamos en febrero y ¡pronto estarán los almendros en flor!

Me quedan kilos de almendras por cascar, y las cosas así se hacen mejor en compañia, y qué mejor que cascar almendras en compañia bajo los almendros en flor. Que los veamos y que nos vean. Después pueden llevarse las almendras a casa y probar a hacer la mantequilla, o si prefieren yo se las preparo.

Esto es una invitación formal, para un día de febrero, un día que haga bueno.