“Me gusta ser un agricultor y quiero seguir siéndolo” en Güeñes

 

Antes de nuestra exposición, habia una muestra de cactus y de allí un montón de palets.


(Güeñes, Parque de Arenatzarte, Bizkaia, noviembre 2012 a enero 2013)

por hacer

El otro fin de semana dije que yo me iba a encargar del huerto del abuelo. Así le decimos porque lo hizo él. Está bastante separado de las casas, al lado de la vía verde, en una zona que está más protegida del frío por estar un poco hundida. Tiene varias fuentes, un rosal que parece que siempre está en flor, bancales, granados, membrillos, dos naranjos buenos y uno malo, un roble, platanos, castaños, nogales, una parra sobre lo que queda de una mesa. Por la parte más baja antes plantaban verduras, después hay cañas y entre las cañas pasa un arroyo. Ahora los huertos de verduras están en la parte de atrás de las casas así que este está un poco abandonado. También está, abajo de un pino, la urna con las cenizas de mi abuela, no la esposa del abuelo que hizo el huerto, que quería que las esparciéramos por la finca, pero no pudimos abrir la urna así que la enterramos.

Dije que me iba a encargar pero que me tenían que decir primero de qué me tengo que encargar, porque yo lo veo todo bonito pero no sé cómo se mantiene. Por ejemplo, las paredes de piedra que sostienen los bancales, Chele dice que ya nadie las sabe hacer. Un rato pensé que hasta eso debía aprender. O por lo menos conseguir que él enseñase a alguien, organizar un taller. Yo ni sé reconocer si los escalones se están perdiendo, o las paredes deshaciendo. Por suerte Antonio, de la Vera, dice que por allá anda un checoslovaco que las hace perfectas y es barato.

Una de las cosas que dijeron que hay que hacer es replantar los brotes de granado que salen abajo de los granados. Salen muchas varitas y habría que sacarlas de ahí para que crezcan grandes. Mi padre quiere plantarlos porque se ven bonitos, no por negocio. De momento la cantidad de granadas que tenemos es muy grande para consumirlas todas, también las comen las gallinas y los caballos, y las abejas. Y así nos pasa con los membrillos, las almendras, los higos. Son cantidades grandes pero pequeñas, más para regalar que para vender.

Un día van a venir al huerto del abuelo amigos de todos lados. Antes de venir, van a haber pasado algunos días comiendo semillas de cosas de las zonas en las que andan. Voy a arreglar la mesa del huerto y a hacer unos panes para hacer muchos sandwiches de mantequilla de almendras y jalea de granadas, o de membrillo. Voy a construir en la parte baja algo tipo letrina, o quizás no hace falta, con unas palas puede valer. Pero por esa zona sería donde la gente podría dejar las semillas que traigan. Después, si crecen, yo las cuidaría.

 

 

 

 

 

Pequeño Museo Comunal

El proyecto Viejas Cabañas. Extramuros. Sobre la tierra de todos. ha tomado una forma conclusiva. Es un final pero también el principio a una posibilidad: la recuperación de tierras y espacios comunales.

Estamos en uno de los límites del pueblo de Almonaster La Real. En una porción de tierra que pertenece a los Comunes de este pueblo. En ella siguen en pie muretes de piedra, pequeñas habitaciones, cubículos, guaridas. Sobre la mejor posicionada hemos trazado una estructura que explora lo que esta tierra es y lo que podría ser…

La tierra pertenece a los Comunes. Es una tierra antigua. Romana. Almohade… Y con las piedras de todas esas épocas pudieron ellos levantar estas cabañas. Allí vivían sus animales. Ellos también son los Comunes. Al trabajo de ordenar esas piedras le correspondía un derecho, el de poseer los muros pero no la tierra sobre la que se levantaban. Los muros de esta cabaña son de Manuel Barrero. Este es el documento de donación de esos muros al Común.

En el centro Manuel Barrero con algunos de nosotros. Le ha gustado mucho esto de los Comunes y el Pequeño Museo, así que haya donado con gusto los muros de su majada. La cuestión de la propiedad de los muros de esta comunidad era ya de por sí particular, porque han ido pasando de mano en mano por casi todos los vecinos.

Estos comunes tienen un alcalde, Manuel Angel, a quien le interesa el proyecto y viene a vernos. En ocasiones el que haya una figura que toma decisiones impide que esos que se dicen Comunes se organicen. Habría que pensar cómo cambiar esto…

El lugar está arropado por unas bóvedas encadenadas. Tejas enormes. Formas animales. Un retablo de madera y barro. Los animales ya no se cobijan allí, pero sus lomos y testuces pasajeras han pasado a tomar forma en la arquitectura.

Decimos que este es el Pequeño Museo Comunal. Es un espacio que piensa esta idea de lo Comunal, y lo trata de pensar desde las formas mismas que lo configuran. Desde el cómo y el quien ha levantado esas formas y desde el proceso de esa estructura como forma. Es un lugar de reunión. Donde comenzar una colección. Donde componer una historia que anda desperdigada, que aun no está escrita. Los documentos e imágenes de esta tierra y de tantas otras que cuentan cómo son capaces de organizarse las fuerzas comunes

y otro

Este año han salido níscalos bajo los pinos por primera vez.

Alejandro este fin de semana ha dejado libres a los caracoles. No sé si porque se han cazado tantos jabalíes que ya qué unos caracoles o porque no los quería cocinar su mujer. Tampoco sé dónde los ha puesto.

El señor que viene a cazar jabalíes tiene que pagar, yo cuando lo vi sentado por la noche esperándolos pensé que sería al revés.

Jessy me ha dicho que su padre le ha hecho litros y litros de jugo de granada.

Yo he preparado unos tarros de jalea de granada y un poco de dulce de membrillo.

Hemos recogido las granadas que quedaban sin abrir, ya pocas. Una cosa más que este año hemos aprovechado por primera vez.

 

 

 

y otro

Este año han salido níscalos bajo los pinos por primera vez.

Alejandro este fin de semana ha dejado libres a los caracoles. No sé si porque se han cazado tantos jabalíes que ya qué unos caracoles o porque no los quería cocinar su mujer. Tampoco sé dónde los ha puesto.

El señor que viene a cazar jabalíes tiene que pagar, yo cuando lo vi sentado por la noche esperándolos pensé que sería al revés.

Jessy me ha dicho que su padre le ha hecho litros y litros de jugo de granada.

Yo he preparado unos tarros de jalea de granada y un poco de dulce de membrillo.

Hemos recogido las granadas que quedaban sin abrir, ya pocas. Una cosa más que este año hemos aprovechado por primera vez.