reverberación (el circulo que se cierra II)

AL FINAL, TODO TERMINA EN SU SITIO

Llevo un tiempo sin actualizar… y han ocurrido cosas, algunas importantes para este trabajo y para el futuro de mucha gente de Tierra de Barros. En otras ocasiones he hablado de los 11 imputados, ahora ya son 11…

El 09/02/2012 la PCRN colgó un vídeo con el siguiente texto:

El vídeo que vais a visualizar a continuación se ha obtenido de la grabación casera en VHS de los informativos locales de TeleVillafranca.

En él aparece el alcalde de la localidad, Ramón Ropero, haciendo unas declaraciones durante la celebración del V Centenario del Quijote en la Casa de la Cultura, el 30 de septiembre de 2005, un día después de la celebración del pleno municipal en el que acusó a 11 vecinos de atentar contra la autoridad, pidiendo un total de 64 años de cárcel. Seis años después, la Audiencia Provincial de Badajoz, declara ABSUELTOS a todos imputados.

Difundimos este vídeo con la finalidad de recordar cuál ha sido la acusación pública y la consecuente presión social a la que han sido sometidas las personas imputadas y al colectivo que los aglutina, la PCRN, durante estos seis años de duro proceso judicial.

Después de ver el vídeo, me he puesto a leer los dos comentarios que han colgado:

refineriano ): Así se hace: aprovechar un acto cultural para insultar a ciudadanos, que como quijotes, se atreven a disentir, a manifestarse pacíficamente, a decir lo que piensan: que el proyecto de una refinería en Tierra de Barros es del todo insostenible. Pero este alcalde utiliza el insulto desde su púlpito y denuncia al voleo a personas inocentes, como así lo refleja la sentencia. Se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y a ti, Ropero, se ha visto todo. Dimisión!!!

plin4 ): Tan farsa comu la puesta en escena de la emagin d´atrás, mu apropiau el dibujinu.

Es impresionante ver cómo mira la gente, me refiero a la capacidad visual de plin4. Él, sabiamente, mientras escucha el discurso, se fija en ese “dibujinu” de El Quijote, un dibujo que desde detrás del Señor Alcalde ilustran sus palabras cuando denuncia a 11 ciudadanos, una escena sobre uno de los muchos apaleamientos que Don Alonso de Quijano, acompañado siempre de Sancho Panza, sufrió en su lucha contra los molinos refineros de su tiempo. Creo que lo captado por plin4 es el inicio de la burda maniobra de propaganda montada para desprestigar a unos ciudadanos. Plin4 nos viene a decir que el escenario elegido no era casual, que ese escenario fue buscado como un atrezzo más de la cortina de humo que esos días se estaba desplegando, una maquinaria de propaganda creada para criminalizar a un movimiento ciudadano que tomaba el espacio público para decir:

“nosotr@s también somos el pueblo

De ahí, que el Señor Alcalde pida -a los que no quieren el proyecto refinero- que si no les gusta el regalo -que durante los próximos 50 años va a hipotecar su tierra-, se vayan de su “pueblo”.

¿La propaganda cómo una de las bellas artes?… “repite una mentira mil veces y terminará siendo la verdad“.

¿Ironías del destino?… tal vez sea sólo éso, el destino.

 

El circulo que se cierra de Barry Commoner [1]

SEGUNDA LEY DE LA ECOLOGÍA:

Todo debe ir a alguna parte

En realidad, esto no es más que la confirmación, un tanto informal, de una ley básica de la Física: que la materia es indestructible. Aplicada a la ecología, esta ley recalca que, en la Naturaleza, no existen “desperdicios”. En todo sistema natural, lo que se expulsa por un organismo como desperdicio, es tomado por otro como alimento. Los animales expelen bióxido de carbono como desperdicio respiratorio; pero el mismo constituye una sustancia nutritiva esencial para las plantas. Las plantas desprenden oxígeno, y éste es utilizado por los animales. Los desperdicios orgánicos de los animales sirven de alimento a las bacterias de la putrefacción; y los desperdicios de éstas, materias inorgánicas tales como nitratos, fosfatos y bióxido de carbono, se convierten en alimento de las algas.

Un persistente esfuerzo en contestar a la pregunta “¿ Adónde va?”, puede suministrarnos una cantidad asombrosa de informaciones valiosas sobre un ecosistema determinado. Consideremos, por ejemplo, el destino de un artículo casero que contenga mercurio, sustancia que, según se ha descubierto recientemente, produce serios efectos en el medio. Alguien compra una batería que contiene mercurio, la utiliza hasta que se gasta y, después, la “tira”. Pero, ¿adónde va a parar en realidad? Primero es recogida por su carro de la basura, desde el cual va a parar a un incinerador. Aquí, el mercurio se calienta, se convierte en vapor y es expulsado por la chimenea del incinerador; y el vapor de mercurio es tóxico. Este vapor es arrastrado por el viento y, más pronto o más tarde, devuelto a la tierra por la lluvia o la nieve. Si va a parar, pongamos por caso, a un lago de montaña, el mercurio se condensa y se hunde hasta el fondo de aquél. Las bacterias actúan sobre él y lo convierten en metilo de mercurio. Éste se disuelve y es absorbido por un pez, y como no se metaboliza, el mercurio se acumula en los órganos y la carne del pez. Después, el pez es pescado y comido por un hombre, y el mercurio se deposita en los órganos de éste, para los cuales puede ser perjudicial. Y así sucesivamente.

Ésta es una manera eficaz de trazar un camino ecológico. También es un modo excelente de contrarrestar la noción dominante de que todo lo que se considera inútil “desaparece” simplemente cuando es arrojado. Nada “desaparece”; sólo cambia de sitio, pasando de una forma molecular a otra y actuando sobre los fenómenos vitales de cualquier organismo en que se aloje durante un tiempo. Una de las principales razones de la crisis actual del medio ambiente es que grandes cantidades de materiales han sido extraídas de la tierra, convertidas en nuevas formas y tiradas, sin tener en cuenta que “todo va a parar a alguna parte”. Con demasiada frecuencia resulta de ello la acumulación de peligrosas cantidades de materiales nocivos en sitios que, por naturaleza, no les corresponden.

 

Notas:

[1] Barry Commoner, El circulo que se cierra, Ed. Plaza & Janes, Barcelona 1978.

 

 

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About Isaías Griñolo

Isaías Griñolo, (Bonares, Huelva, 1963), suele trabajar en proyectos de largo recorrido, ligando el arte a la realidad social en contextos concretos. Actualmente está desarrollando tres proyectos. El primero Asuntos Internos, donde estudia las políticas culturales y sus implicaciones sociales. Desmemoria, una relación de 14 documentos sobre un lugar de olvido: La plaza de toros de Badajoz, que indaga en la difusa relación existente entre arquitectura y memoria; y por último Escombros, un compendio de imágenes, relatos y discursos sobre las prácticas ecologistas en Andalucía y las relaciones entre el Capital y el Territorio, un cuerpo de trabajo que busca dinamizar las relaciones entre ecología política y arte. A este último proyecto pertenece Las fatigas de la muerte (La lógica cultural del capitalismo químico), en cuyo marco se inscribe los trabajos que realiza en la actualidad. Recientemente ha coordinado uno de los talleres del ciclo Capital y territorio ¿La construcción de un sueño?, un proyecto de UNIA arteypensamiento, donde además de los planteamientos teóricos se propuso explorar en prácticas artísticas un discurso crítico sobre los procesos urbanísticos. Ultimamente ha participado en la exposición Principio Potosi (Museo Reina Sofía), con la obra Mercado Energético Puro, un trabajo en el que a través de documentación, fotografías, mapas, y abundante material audiovisual, analiza las problemáticas derivadas de los límites del crecimiento en Huelva, centrando la mirada en la industrias química de los fertilizantes y en la expansión incontrolada de la agroindustria de la fresa en el entorno de Doñana. Es miembro de la PRPC (Plataforma de Reflexión de Políticas Culturales), colectivo que lucha contra la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla.