reverberación (materiales del territorio V)

LEVIATÁN en EXTREMADURA II


¡qué diablos! no lo llaméis oleoducto tan siquiera,

no vaya alguien a creerse que eso de ‘óleo’

tiene algo que ver con el rico y santo aceite de los olivos,

sino ‘tubo de petróleo’

Agustín García Calvo

 

Quizá, la mayor arma de destrucción masiva que hoy tiene el poder sea la información que, como adormidera, nos suministra a través de sus medios de comunicación. Agustín García Calvo los llama de “desinformación”. Desde hace ya años, creo que la matización es del todo acertada, y además cuando se trata de megaproyectos esa arma tiene infinidad de ramificaciones.

Los materiales que siguen son dos lecciones del admirado profesor, herramientas que deben servir para ese necesario trabajo diario de desmontaje del lenguaje de quienes quieren poner la Refinería Balboa. Trabajos de vaciamiento que día a día debo ir metiendo en reverberación.

El primero es un extracto de un video que circula por internet sobre el discurso que Agustín García Calvo dio el 26 de mayo de 2011 en la Puerta del Sol; el segundo es un revelador texto sobre la palabra OLEODUCTO, texto que escribió para alentar a la gente que lucha en Tierra de Barros contra el monstruo refinero.

 

1.- EL LENGUAJE

 

2.- TUBO DE PETRÓLEO

Protestas domesticadas

Agustín García Calvo

 

Y así también vosotros, amigos de la Tierra de Barros, que la riqueza de vuestras tierras, vinos, industrias y artes que de ahí salgan es, desde luego, mucho más cierta que la que los consorcios petrolíferos os prometen por dejaros atravesar en línea recta, y que el agua preciosa de vuestros cultivos se dedique a refrescar los calentamientos de una refinería…

Son unos avisos para las gentes todavía vivas, cada vez más numerosas a pesar de todo, que sienten en sus carnes el destrozo y la paste de tierras y vida que produce este régimen al servicio del movimiento del dinero, pero que luego, por el afán mismo de que su protesta sea realista y de demostrar que están al tanto, se ven obligados a adoptar el lenguaje de los Medios y de la Ciencia que sirve al Régimen, con lo cual han conseguido ya que la propuesta quede asimilada a la corriente informativa dominante y pierda la viveza y furia del dolor y la indignación de que nacía.

Al que no le basta con sentir la miseria de la condena a la gasolina y a la autopista con que nos cargan, ahí mismo, en campos y ciudades, y tiene que acudir, para levantarse contra ella, al estudio de lo que el empleo de combustibles fósiles pueda influir, allá en los polos y el día de mañana, en el calentamiento de la atmósfera, ése se ha alejado de la indignación elemental y común que declara que el automóvil y su reata de consecuencias es un error y la gran plaga del siglo, y que no tienes que acudir a la Alta Información para darte cuenta de eso, porque está ahí ante tus narices y a la puerta de tu casa, y lo que eso pueda hacer con el cambio climático no es más que una floritura de lo que está haciendo ahí cerca y hoy mismo.

Lo mismo, si uno adopta inocentemente el Desarrollo Sostenible, ya con eso está abriendo entrada al enemigo (al gran dinero, enemigo de la gente), y está queriéndose olvidar de lo que eso que le queda de pueblo le dice en el corazón: que el Desarrollo tan sólo al Capital le hace falta para sostenerse y seguir con su obra funesta, y para la gente viva el Desarrollo, sin más apellido, es insoportable y distribuidor de muerte para los pueblos y las vidas.

Quien se entretiene discutiendo sobre un nuevo Plan de Educación de niños y muchachos y la noción de ‘ciudadanía’ remplazando a la ‘religión’, lo que está haciendo es colaborar (aunque sea sin darse cuenta, hombre) con la labor pedagógica y mortífera del Poder, ya que con ello distrae la atención y la ira de lo que cualquier ganapán o cualquier infeliz rapaz percibe: que en lo que ha de consistir el Nuevo Plan de Educación (llámese como quiera) es en conseguir que todos los educandos de la Superior a la Primaria tengan un ordenador personal para cada uno.

Y así también vosotros, amigos de la Tierra de Barros, más vale que no tiréis por el camino de defender vuestras tierras, los ricos vinos que estabais estos años haciendo nacer de ellas, vuestros pueblos y vuestras vidas o costumbres, con argumentos ecológicos y sensatos y ni siquiera económicos (que la riqueza de vuestras tierras, vinos, industrias y artes que de ahí salgan es, desde luego, mucho más cierta que la que los consorcios petrolíferos os prometen por dejaros atravesar en línea recta, y que el agua preciosa de vuestros cultivos se dedique a refrescar los calentamientos de una refinería), porque, si lo hacéis así, parecerá que estáis respetando la necesidad superior de ese oleoducto o de que haya oleoductos en el mundo: NO. En ésto no hay más defensa que el ataque: descubrir y declarar que eso del… (¡qué diablos! no lo llaméis oleoducto tan siquiera, no vaya alguien a creerse que eso de ‘óleo’ tiene algo que ver con el rico y santo aceite de los olivos, sino ‘tubo de petróleo’ o algo peor aún), que eso sólo es una necesidad para el Poder y la Empresa que ponga su fe en eso, pero que a las tierras, las gentes y las vidas no les hace falta para nada.

Negaros a creer en el Futuro que os quieren imponer como irremediable: lo demás, como se dice en el evangelio, se da por añadidura. (1)

 

Notas:

1.- Texto encontrado en: www.kaosenlared.net/noticia/extremadura-protestas-domesticadas

2.- Si quieres más textos de Agustín García Calvo puedes encontralos en:

http://www.editoriallucina.es/cms/agustin-garcia-calvo.html

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About Isaías Griñolo

Isaías Griñolo, (Bonares, Huelva, 1963), suele trabajar en proyectos de largo recorrido, ligando el arte a la realidad social en contextos concretos. Actualmente está desarrollando tres proyectos. El primero Asuntos Internos, donde estudia las políticas culturales y sus implicaciones sociales. Desmemoria, una relación de 14 documentos sobre un lugar de olvido: La plaza de toros de Badajoz, que indaga en la difusa relación existente entre arquitectura y memoria; y por último Escombros, un compendio de imágenes, relatos y discursos sobre las prácticas ecologistas en Andalucía y las relaciones entre el Capital y el Territorio, un cuerpo de trabajo que busca dinamizar las relaciones entre ecología política y arte. A este último proyecto pertenece Las fatigas de la muerte (La lógica cultural del capitalismo químico), en cuyo marco se inscribe los trabajos que realiza en la actualidad. Recientemente ha coordinado uno de los talleres del ciclo Capital y territorio ¿La construcción de un sueño?, un proyecto de UNIA arteypensamiento, donde además de los planteamientos teóricos se propuso explorar en prácticas artísticas un discurso crítico sobre los procesos urbanísticos. Ultimamente ha participado en la exposición Principio Potosi (Museo Reina Sofía), con la obra Mercado Energético Puro, un trabajo en el que a través de documentación, fotografías, mapas, y abundante material audiovisual, analiza las problemáticas derivadas de los límites del crecimiento en Huelva, centrando la mirada en la industrias química de los fertilizantes y en la expansión incontrolada de la agroindustria de la fresa en el entorno de Doñana. Es miembro de la PRPC (Plataforma de Reflexión de Políticas Culturales), colectivo que lucha contra la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla.