Viejas cabañas. Extramuros. Sobre la tierra de todos.

Este es un cuaderno de trabajo de todo aquello que pueda tener relación con esta encrucijada: la de la tierra,  las configuraciones que le han sido dadas y las vidas y las formas a las que acoge. Y en esta situación quizá sea posible pensar de nuevo en el sentido de la arquitectura en relación a esa tierra y a esas vidas.

Como punto de partida una pequeña porción de mundo – sin olvidar que ese pequeño fragmento bien pudiera contener el todo -, una agrupación de viejas cabañas en una ladera, en el afuera del nucleo del pueblo de Almonaster La Real, extramuros también de la antigua fortificación árabe, a espaldas de la mezquita y de la plaza de toros. No aparecen en ningún mapa, en ninguna ruta, no tienen ningún nombre. Fuera de todo foco, pero formando un extraño centro entre todos ellos.  Una suerte de pivote de sentido desde el que tomar distancias al resto de acontecimientos que siguen vigentes alrededor.

Esta porción de tierra no está cercada, tampoco tiene un límite que le de forma, no está separada de nada sino más bien entretejida con el todo. Está atravesada por caminos que vienen de lejos, y que hoy apenas son visibles entre la vegetación silvestre. Esos caminos vienen de las aldeas, de la mezquita y entran a callejones del pueblo, otros llevan aún más afuera tomando una línea de cota.  Las cabañas parecen haberse ido asentando cada una por razones bien diferentes pero en algún caso compartidas: proximidad, orientación, caída del terreno, continuidad de la forma correlativa, relación con la ladera. Casi todas ellas son bien pequeñas, guaridas, más que arquitecturas son más bien cuerpos, puertecitas minúsculas, patios reducidos al mínimo, algunos ventanucos… Todas estas construcciones – algunas se tocan entre sí, otras no -, aparecen enlazadas unas a las otras por alguna fuerza vital común, en esta situación de variada diferencia es apreciable un impulso que atraviesa el conjunto. Sin ningún documento que lo atestigüe forman entre sí una extraña comunidad.

Fuera de este pedazo de tierra el pueblo sigue su curso, las casas del centro, entorno al ayuntamiento, están bien restauradas, a la entrada por el este se levanta una construcción más actual que alberga el colegio, hay viviendas de protección oficial, la mezquita como centro del turismo de la zona, la plaza de toros restaurada y un polígono industrial más arriba. Y más afuera aún se encuentran lo que llaman “las aldeas” agrupaciones de casas y vecinos en medio del campo, algunas a varios kilómetros.  En estas aldeas la conviviencia con los animales sigue presente. Muchos de los oficios que van desapareciendo se conservan aún en ellas. Esta ha sido sobre todo una tierra de ganadería. Qué será realmente eso de la ganadería. Puede tratarse de una particular relación del humano con otras especies animales, es extraño el situarla al mismo nivel que la agricultura y minería, desde ese punto de vista es clara la idea de explotación que las liga, o la de domesticación de aquello que en estado libre es de naturaleza salvaje. Y como si de otras aldeas se tratase se organizan también poblados en torno a las minas escondidas en la provincia de Huelva, bien organizados, muchos de ellos están hoy abandonados, pero hay minas que siguen dando materia, una compañia canadiense, entre otras, extrae el mineral, sus impuestos son una de las principales fuentes de dinero para el crecimiento visible de estos pueblos de la sierra.

Ahora sabemos que estas viejas cabañas se asientan sobre terrenos públicos. Y que de modo similar aparecen formaciones así en las aldeas de la comarca. Y que de alguna manera están vinculados a ellas casi todos sus vecinos. Aquellos que necesitaban de las bestias para trabajar, o de los cerdos para comer. Disponían de un terreno. Aquellos que se apañaban con poco para vivir. Esta circunstancia permite que se desarrolle una investigación sobre lo que abre o lo que cierra la posibilidad de una tierra de todos, común, compartida. En esta situación hemos visto la posibilidad de explorar algunos acontecimientos que se anudan a este pedazo de tierra:

poblados / elegir un lugar

tierra comunal / la riqueza de los pobres

bestias / humanos

el trabajo / la fiesta

casas de todos / la propiedad

Los trabajos que componen esta investigación suceden en diferentes momentos y diferentes estancias de este año 2011

 

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About Susana Velasco

Susana Velasco se forma en el ámbito de la arquitectura, viene trabajando sobre formas de vida-arquitectura-emancipación-espacios-mundo. Uno de estos trabajos colaborativos es la construcción de la Cámara Solar del pueblo de Herreruela. Forma parte de Ludotek donde durante los últimos años han tratado de encontrar la potencia en el vínculo de infancia, arte y política. Junto a Rafael Sánchez-Mateos también trabaja en el proyecto Cunctatio –retardo, periferia y resistencia- que hasta ahora ha tomado forma en la periferia de Madrid con Cunctatio del Sur. Estas experiencias le llevan ahora a recorrer el frente de trincheras de la Batalla de Madrid y a buscar formas de autoconstrucción y lucha que llevan consigo en algún caso una idea de separación y a su vez de encuentro con el mundo. Trata de encontrar un vínculo natural entre el trabajo de investigación y el de docencia en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid.