reverberación (materiales sobre el progreso y retroprogreso en Tierra de Barros IX)

 

UNA RUEDA DE PRENSA II

Ayer les decía que les contaría el desarrollo del acto convocado para hoy, aquí les dejo la rueda de prensa prácticamente entera:

Esta rueda de prensa la ha dado la Plataforma Ciudadana Refinería NO tras recibir la contestación del Ayuntamiento a la solicitud de una sala de exposición para mostrar reverberación.

También les dejo una de las dos cartas que, minutos antes de la rueda de prensa, he entregado en el registro del Ayuntamiento de Villafranca de los Barros, es una carta abierta dirigida al Sr.Alcalde:


Carta abierta a D. Ramón Ropero Mancera, Alcalde de Villafranca de los Barros

Sr. Alcalde me gustaría hablarle del interés General y de la Cultura:

“Quizás el primer acto de resistencia es no permitir que la memoria colectiva sea borrada”

Naomi Klein, La doctrina del shock

 

“Cuanto más alto es el grado de tolerancia a las manifestaciones artísticas provocativas, más fuerza demuestra el Estado, casi siguiendo la ley proclamada por Jünger según la cual, en un estado autoritario que quiera ser creíble, debe registrarse por lo menos un 2% de desacuerdo. La censura interviene únicamente cuando se supera cierto umbral crítico, cuando se corre el riesgo de llegar realmente a las vísceras del poder.”

Angela Vittese, La traducción requiere participación (MUNTADAS, On Translation)

 

Sobre el Interés General

reverberación (sobre el progreso y el retroprogreso en la Tierra de Barros de La Extremadura), es una propuesta artística encaminada a recoger el eco de las voces de mujeres y hombres que aquí han gritado NO A LA REFINERÍA, son gritos contra el caduco modelo de desarrollo basado en los combustibles fósiles. Sus posturas personales, altruistas y perseguidas, se adelantan a lo que deberían estar haciendo las Autoridades, a saber: cumplir con los protocolos internacionales sobre cambio climático.

La propuesta quiere promover, desde el arte y la cultura como lugar de reflexión y de  confrontación de ideas, la creación de un gran atlas ciudadano, un compendio de saberes colectivos que en un futuro pueda explicar esta lucha de hoy. Este es un trabajo de afirmación de la memoria colectiva, y entiendo que en esa medida va encaminada la exposición propuesta que he presentado para la Casa de la Cultura de Villafranca de los Barros, propuesta que desde el Ayuntamiento se ha rechazado.

La razón dada por este Ayuntamiento es:

Que el Ayuntamiento de Villafranca de los Barros tiene dispuesto el uso de las instalaciones culturales sólo para exposiciones de interés general seleccionadas en función de los criterios de programación marcados desde el Área de Cultura.

Creo necesario que, hoy más que nunca, sean los ciudadanos los que incidan directamente en su cultura, se trata de participar y no de imponer. Ellos son los actores principales en “eso” que el Ayuntamiento define como “interés general”. Sus aciertos y sus errores en las prácticas de su vida cotidiana es cultura. Uno de los objetivos de este proyecto es concienciar a los depositarios, y de paso al poder, que los materiales de la resistencia ciudadana deben formar parte del Archivo Municipal. Contra el olvido está la memoria… y nuestra memoria, la de todos, es nuestra cultura.

 

Sobre el Derecho a la Cultura

El Derecho a la Cultura esta recogido en el artículo 44 de la Constitución española:

(i) el derecho a la cultura, y

(ii) las obligaciones para los poderes públicos de  a) promover y tutelar el acceso a la cultura y b) promover la ciencia y la investigación.

Asimismo, los “derechos culturales” se conciben como parte indisociable de los derechos humanos, tomando como referencia la Declaración universal de derechos humanos (1948), el Pacto Internacional Relativo a los derechos económicos, sociales y culturales (1966) y la Declaración Universal de la UNESCO sobre diversidad.

 

Isaías Griñolo / Artista

28 septiembre 2011

 

P.D.: esta carta pertenece al proyecto Asuntos Internos. La Cultura como cortina de humo.

Las cabañas

 

Estas arquitecturas han ido creciendo en una zona singular de este pueblo. En terrenos a los que hoy se les llama públicos.  Desde hace mucho tiempo, tanto que se pierde en la memoria, los habitantes del pueblo que sentían la necesidad o el impulso de levantar una pequeña construcción, acudían a estos terrenos y de modo natural organizaban una porción de tierra, en ese momento servían practicamente todas para guardar animales. Las más singulares son los zahurdones, construcciones de planta circular y cubierta de tierra con un patio, servían para engordar a varios cerdos. Es dificil precisar cuando y quién les dió esta forma. Juan tiene la teoría de que siempre se dieron construcciones circulares de este tipo, las primeras fueran posiblemente túmulos de origen funerario hechas por los primeros pobladores del sureste de la península, y con el paso del tiempo se fueron copiando estas formas para otros usos. En esta zona apenas queda un zahurdón en ruinas, mientras nos cuenta cómo lo levantó su padre, Miguel completa con sus gestos la materia que ha dejado de estar en pié. Sin embargo las más extendidas son las majadas, piezas rectangulares de muros de piedra y cubierta a un agua, con un patio lateral también rectangular, acogían también a los guarros, al parecer estos animales son extremadamente pulcros, y entre sus necesidades está la de un buen lugar para dormir. El resto de construcciones se denominan genericamente cuadras, en ellas se guardaban a las bestias, así las llaman todos por aquí. Sobre todo acogían a las mulas y los burros. Después de que se prohibiera criar animales en el pueblo, y a causa también de la ganadería intensiva, estas cuadras, majadas y zahurdones se han ido vaciando de bestias y llenándose de toda suerte de objetos que sus vecinos guardan y atesoran en su interior.

Es posiblemente de las zonas más bellas del pueblo, pero parece ser que a ningún humano le dió nunca por venirse a vivir aquí, quizá influyó la falta de luz y agua corriente. Miguel recuerda solamente a un tipo que pasó cerca de un año en una de ellas, recuerda que era un extranjero, y que se instaló en una de ellas por amor, se le relacionaba con una mujer que vivía en el pueblo pero con la que no podía compartir su vida. Quizá sea la condición de extranjería la que permita renovar la mirada sobre estas cabañas, o puede que sea el amor la vía para comprender lo que aquí puede llegar a darse.

Hay en estas formas enlazadas algo de sensibilidad compartida. Preguntando de quién son te van llevando por el pueblo de puerta en puerta, han ido durante años pasando de mano en mano, por intercambio de bienes, cesiones, regalos, y en algunos casos vendidas por poca cantidad, diezmil pesetas. Y así han ido pasando por la vida de prácticamente todos los vecinos. Este grupo de arquitecturas han desafiado de alguna forma la idea de la propiedad individual  sobre la tierra, hoy en ellas se guardan los aparejos de las bestias y del campo, y colecciones de cosas de las que no se quieren desprender. Tomadas por la vegetación, siguen conservando la idea de que quizá sea posible una relación distinta con la propiedad, con las formas de uso y de vida, y de todo esto con el territorio. Puede ser que estén olvidadas – no es fácil comprenderlas en este tiempo que corre de acotación de la propiedad y separación de los seres – pero siguen manifestando una potencia que aguarda tranquila.

 

 

 

Viejas cabañas. Extramuros. Sobre la tierra de todos.

Este es un cuaderno de trabajo de todo aquello que pueda tener relación con esta encrucijada: la de la tierra,  las configuraciones que le han sido dadas y las vidas y las formas a las que acoge. Y en esta situación quizá sea posible pensar de nuevo en el sentido de la arquitectura en relación a esa tierra y a esas vidas.

Como punto de partida una pequeña porción de mundo – sin olvidar que ese pequeño fragmento bien pudiera contener el todo -, una agrupación de viejas cabañas en una ladera, en el afuera del nucleo del pueblo de Almonaster La Real, extramuros también de la antigua fortificación árabe, a espaldas de la mezquita y de la plaza de toros. No aparecen en ningún mapa, en ninguna ruta, no tienen ningún nombre. Fuera de todo foco, pero formando un extraño centro entre todos ellos.  Una suerte de pivote de sentido desde el que tomar distancias al resto de acontecimientos que siguen vigentes alrededor.

Esta porción de tierra no está cercada, tampoco tiene un límite que le de forma, no está separada de nada sino más bien entretejida con el todo. Está atravesada por caminos que vienen de lejos, y que hoy apenas son visibles entre la vegetación silvestre. Esos caminos vienen de las aldeas, de la mezquita y entran a callejones del pueblo, otros llevan aún más afuera tomando una línea de cota.  Las cabañas parecen haberse ido asentando cada una por razones bien diferentes pero en algún caso compartidas: proximidad, orientación, caída del terreno, continuidad de la forma correlativa, relación con la ladera. Casi todas ellas son bien pequeñas, guaridas, más que arquitecturas son más bien cuerpos, puertecitas minúsculas, patios reducidos al mínimo, algunos ventanucos… Todas estas construcciones – algunas se tocan entre sí, otras no -, aparecen enlazadas unas a las otras por alguna fuerza vital común, en esta situación de variada diferencia es apreciable un impulso que atraviesa el conjunto. Sin ningún documento que lo atestigüe forman entre sí una extraña comunidad.

Fuera de este pedazo de tierra el pueblo sigue su curso, las casas del centro, entorno al ayuntamiento, están bien restauradas, a la entrada por el este se levanta una construcción más actual que alberga el colegio, hay viviendas de protección oficial, la mezquita como centro del turismo de la zona, la plaza de toros restaurada y un polígono industrial más arriba. Y más afuera aún se encuentran lo que llaman “las aldeas” agrupaciones de casas y vecinos en medio del campo, algunas a varios kilómetros.  En estas aldeas la conviviencia con los animales sigue presente. Muchos de los oficios que van desapareciendo se conservan aún en ellas. Esta ha sido sobre todo una tierra de ganadería. Qué será realmente eso de la ganadería. Puede tratarse de una particular relación del humano con otras especies animales, es extraño el situarla al mismo nivel que la agricultura y minería, desde ese punto de vista es clara la idea de explotación que las liga, o la de domesticación de aquello que en estado libre es de naturaleza salvaje. Y como si de otras aldeas se tratase se organizan también poblados en torno a las minas escondidas en la provincia de Huelva, bien organizados, muchos de ellos están hoy abandonados, pero hay minas que siguen dando materia, una compañia canadiense, entre otras, extrae el mineral, sus impuestos son una de las principales fuentes de dinero para el crecimiento visible de estos pueblos de la sierra.

Ahora sabemos que estas viejas cabañas se asientan sobre terrenos públicos. Y que de modo similar aparecen formaciones así en las aldeas de la comarca. Y que de alguna manera están vinculados a ellas casi todos sus vecinos. Aquellos que necesitaban de las bestias para trabajar, o de los cerdos para comer. Disponían de un terreno. Aquellos que se apañaban con poco para vivir. Esta circunstancia permite que se desarrolle una investigación sobre lo que abre o lo que cierra la posibilidad de una tierra de todos, común, compartida. En esta situación hemos visto la posibilidad de explorar algunos acontecimientos que se anudan a este pedazo de tierra:

poblados / elegir un lugar

tierra comunal / la riqueza de los pobres

bestias / humanos

el trabajo / la fiesta

casas de todos / la propiedad

Los trabajos que componen esta investigación suceden en diferentes momentos y diferentes estancias de este año 2011

 

reverberación (materiales sobre el progreso y retroprogreso en Tierra de Barros VIII)

 

UNA RUEDA DE PRENSA I

Mañana,  28 de septiembre de 2011, a las 11,30 a.m. la Plataforma Ciudadana “Refinería NO” (PCRN) ha convocado a los medios en la Casa de la Cultura de Villafranca de los Barros para una rueda de prensa informativa sobre la negativa del Ayuntamiento de colaborar con reverberación. El señor Alcalde, Don Ramón Ropero Mancera, ha negado el uso de las instalaciones municipales de la Casa de la Cultura y del Museo Etnográfico para mostrar lo que hasta la fecha este trabajo.

Yo estaré allí para, como artista implicado en esta absurda situación de control y cultura, dar las explicaciones que sean necesarias.

La negativa municipal no sólo es para la fecha requerida de 14 al 30 de septiembre de 2011, sino que se hace extensiva en el tiempo, es decir para siempre.

Esta primera fotografía es una de las salas de exposiones solicitada, como esta en la Casa de la Cultura hay tres más, dos de ellas estaban vacias durante el periodo requerido. Lo formalmente solicitado ha sido una de estas salas.

Si mañana no podemos acceder a la sala de exposiciones para mostrar el espacio y a la vez hablar con la prensa, entonces no tendremos más remedio que hacerlo en la cafetería de la Casa de la Cultura que es la fotografía siguiente:

O donde nos dejen. Mañana tomaré nota para después contarles mis problemas como pintor de la vida moderna.

Sociedad Centro “La Unión”

Esta es la tercera localización que elegí para exponer los trabajos resultado de mi residencia en Vallehermoso, en este caso es en la Sociedad Centro “La Unión”, o también conocido como el Casino. Es una cafetería antigua que hay de camino a la playa, es un local muy grande donde los vecinos celebran fiestas y cumpleaños, en el otro ala del local hay una discoteca que abre los fines de semana y que sirve de centro de reunión para los jovenes del pueblo.

Aquí he expuesto las esteras de penca sobre las que intervine con rotuladores permanentes.

En todos estos trabajos he utilizado materiales que he encontrado en el pueblo, nada sofisticados y que me permitían una cierta libertad a la hora de trabajar, ya que la papelería propiamente dicha más cercana esta a una hora de viaje en coche.

Creo que es importante decir esto porque al igual que cada artesano con los que he trabajado tomaba los materiales de su entorno más próximo, yo he tratado de ponerme a su altura y hacer lo mismo. En estas fotos se puede ver el resultado.

Venta Rafael

Esta tienda tan bonita es la Venta Rafael, el que despacha ahora es Fernando, hijo de Rafael, y que según dicen por el pueblo se parece mucho a su padre en la forma de llevar el negocio, es decir que abre cuando quiere y se ausenta lo que quiere.

Es una tienda de comestibles donde también se vende artesanía de La Gomera. Muy pintoresca, es por esta razón que la elegí para mostrar las figuras de ristra que había hecho con Petra en el taller de disminuidos y que en la foto que hay a continuación podéis ver entre botes de mojo, miel de palma, morteros y un disco de El Gomerito.

 

Casa Yayo

Casa Yayo es una tienda que hay justo a la derecha del ayuntamiento, es decir en el mismo centro del pueblo de Vallehermoso, es una de las localizaciones que he elegido para exponer los trabajos que he realizado durante mi estancia allí.

La razón de esta elección es que es una tienda antigua muy bonita por la que pasa mucha gente ya que venden de todo, es papelería, mercería, venden ropa e incluso en la misma tienda tienen una sucursal del Banco Santander.

Les pedí si me dejaban un sitio en esas estanterías para poner los trabajos que había hecho con las loceras de El Cercado y este es el resultado.