reverberación (materiales sobre el progreso y retroprogreso en Tierra de Barros V)

 

IR Y VENIR, mezclando fichas sobre La Extremadura de 1973 al 2011

(a la manera de Isidoro Válcarcel Medina)


¿Dónde está el famoso cambio climático ese que siempre iba a venir y nunca llega?
Juan Carlos Rodríguez Ibarra

1.- Rompiendo cristales. Treinta años de vida política
Así es como se llama el libro que Juan Carlos Rodríguez Ibarra quería publicar bajo una licencia Creative Commons, pero que no pudo porque la política de la editorial elegida no contemplaba esa posibilidad. Finalmente publicó su libro con la Editorial Planeta en 2008. Es un ladrillo autobiográfico sobre sus “treinta años de vida política”, en el que reflexiona sobre algunos de los asuntos más destacados que han marcado su vida de político. Sobre Valdecaballeros dice esto:

“Enfrentamiento nuclear con un Gobierno y un Ministro

Valdecaballeros era una cuestión, en primer lugar, de coherencia. Se lo dije a Felipe González, presidente entonces del Gobierno:

“Si no me cambias la estructura económica de Extremadura, no te admito una central nuclear.”

Yo sólo quería ser coherente. La región menos industrializada de España no podía tener, entre Valdecaballeros y Almaraz, la mitad de la potencia nuclear instalada de todo el Estado. No podía instalarse Valdecaballeros porque era un sinsentido que los extremeños no entendíamos. Le puse a Felipe González el ejemplo de la bombona y el huevo frito: “Oiga, si usted quiere que yo tenga una bombona de butano con el riesgo de que explote, por lo menos que el huevo frito me lo coma yo. No voy a tener la bombona para que, encima, el huevo frito se lo coman otros”.

Mi propuesta a Felipe González fue que si me cambiaba la estructura económica de Extremadura, y además de las dos centrales nucleares había un proceso de industrialización profundo, yo admitiría Valdecaballeros. Ése era mi planteamiento. No quería dinero. Quería un plan de gobierno urgente de industrialización para Extremadura.

Además, con Valdecaballeros buscamos autoridad. Estampamos en un momento en el que la gente no sabía para qué servía la autonomía. La única forma de asentar un cierto poder autonómico era enfrentarnos a quienes habían tenido el poder históricamente en la región. A saber: las cajas de ahorro, las eléctricas y los terratenientes.”

2.- El sentimiento Autonómico y lo Nuclear
El 17 de abril de 2001, Juan Carlos Rodríguez Ibarra fue a Madrid a dar una conferencia a propósito de los 25 años de reinado de Juan Carlos I, el texto que sigue es de ese acto:

Extremadura en el concierto autonómico español:

Mis primeras palabras son para agradecer a la Real Academia de la Historia y a su Director su amabilidad al invitarme a participar en este interesante y completo ciclo sobre nuestra historia reciente, en justificadísima conmemoración del cuarto de siglo de reinado de Don Juan Carlos I.

Era fundamental encontrar un motivo que nos enseñara a ganar una batalla colectivamente, a vencer en la calle a los poderes que siempre nos habían ganado en los despachos.


La Central Nuclear de Valdecaballeros vino en nuestra ayuda. Mientras ETA, con el tiro en la espalda y el secuestro, cerraba Lemoniz, un pueblo entero, con sus gobernantes al frente, cerró Valdecaballeros. Valdecaballeros representa el antes y el después de la autonomía extremeña.

Fue a partir de ese triunfo colectivo, cuando se empezó a valorar seriamente las expectativas que se abrían en nuestra tierra con la autonomía. Fue a partir de ese triunfo, no lo olvidemos, frente a Ministros de un gobierno central del mismo signo político que los que gobernábamos en Extremadura, cuando los extremeños empezaron a creer en unos políticos, los socialistas, que por primera vez no utilizaban a Extremadura como trampolín para saltar a Madrid que era, y sigue siendo, el destino de la derecha política extremeña.”

Las fotografías de la lucha de Valdecaballeros son de Ollala Arías.

3.- Planeta Azul (no Verde): gota a gota

Mientras veo este video, me acuerdo de algunas de las frases que Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha dicho sobre la Refinería Balboa y sus detractores, son despropósitos como éstos:

“Es una decisión política tomada: la refinería se hace”

“Con quien no pienso discutir es con quienes se oponen”

“Gracias a la refinería, tendremos menos contaminación, pues no tendremos que traer el gasoil en camiones […] y se gastará menos asfalto de las carreteras y menos neumáticos”

“Estos extremeños son de los que se tuvieron que ir fuera de su tierra, porque aquí, había unos señoritos que no querían contaminarse un poquito la nariz y no dejaron que se montasen fábricas […] como éstos de la refinería” (en el funeral de dos guardias civiles extremeños atropellados en Madrid)

“Vivimos demasiado bien, porque si viviéramos mal me tirarían tomates los parados y, sin embargo, me improperian los que viven bien.”

“Si alguna vez hubiera hecho caso de los que están en contra de las cosas por razones ecológicas, no se habría hecho la presa de la Serena y hoy en Extremadura no se podría estar regando”

“En Extremadura cuando se va a hacer una autovía o se va a hacer algo sale siempre alguien con que esto no le va a venir bien a los linces o a los murciélagos. Pues bien: Ahora le toca el turno a las personas y Extremadura, por fin, va a ser para las personas”

“He visto pancartas que decían: Refinería no, por la salud. Y yo les digo a esos que ahora se preocupan tanto por la salud que si no se acuerdan que ahora ya hay hospitales en esta tierra. Uno nuevo en Zafra, ya funcionando; duplicando las camas en Mérida y en Llerena; Y otro próximamente aquí, en Tierra de Barros. ¡Eso no lo dicen!”

“Estos [quienes se oponen a la refinería] después se van de vacaciones a Huelva y allí no les molesta la refinería”

“Todavía tenemos capacidad en Extremadura para contaminar un poco más si queremos desarrollarnos”

“Ahí están los famosos vinos de Puertollano junto a la refinería”

“¿Dónde estaban los de la refinería cuando las manifestaciones en contra de ETA?”

“Yo dudo del desarrollo sostenible, porque todos hablan de él pero nadie sabe qué es.”

“¿Quién paga un avioneta con una pancarta? ¿A quién le perjudica la refinería, o a quien le perjudicaba la cementera o la siderúrgica? Aquí se está jugando mucho dinero.”

“No hay que hacer una refinería para tener que llevar careta en la zona. Cuando se sulfatan las viñas…”

“Para respirar mal fuera de Extremadura, que se respire mal dentro.”

“No podemos convertirnos en una reserva india.”

“Nadie me ha dicho que donde hay refinerías hayan nacido niños con tres piernas o los mayores tengan problemas para respirar.”

“Cuando nos levantamos para parar Valdecaballeros sí era un movimiento ciudadano. Esto no. Esto son sólo unos cuantos movidos por mezquinos intereses.”

“Ya va siendo hora que los extremeños tengamos derecho a contaminar un poco y nuestros jóvenes no tengan que salir de su tierra por que algunos no quieran contaminarse un poquito la nariz”

“¿Dónde está el famoso cambio climático ese que siempre iba a venir y nunca llega?”

4.- Reflexiones en torno a cristales, sentimiento autonómico y moscas
El ex presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, nos plantea el referente de la lucha de Valdecaballeros como seña de identidad del pueblo extremeño. De sus palabras parece desprenderse que a él le daba igual una nuclear más o menos… total que más da. Todo, con tal de que el pueblo se movilizase, parece decirnos que esa lucha sería el sentimiento autonómico necesario que le impulsaría para llegar hasta el poder.

También plantea la necesidad de un modelo de desarrollo basado en la industrialización a la que Extremadura, en su momento, no llegó. Está empecinado en recuperar lo que nunca se tuvo, y parece que quiere empezar desde el principio, tal vez por éso le diga a González que con “un plan de gobierno urgente de industrialización” entonces está dispuesto a admitir lo nuclear… como si estuviese jugando a las cartas y el comodín fuese Valdecaballeros.

Es posible que en sus charlas de estudiante con su compañero de piso Francisco Fuentes Gallardo (este último apellido lo pongo en negrita para que se vea bien… a ellos siempre se les olvida poner el segundo apellido del sobrino del empresario refinero, no parece más que quieren ocultar qué relaciones tienen unos y otros), ya hablase de ese modelo de desarrollo para Extremadura, y hasta es posible que el compañero Fuentes Gallardo le hablase de su tío Alfonso Gallardo, un hombre de ésos que se han “hecho a sí mismo” que por aquel año 73 no hace más que hablar de que cuando tenga dinero montará todo tipo de fábricas en su tierra.

Cartel tomado de: http://http://labuelafumacc.blogspot.com/

Cuando años más tarde, gracias al empuje dado por la lucha antinuclear, Rodríguez Ibarra llega a ser Presidente de la Junta de Extremadura, lo primero que hace es apoyar a las empresas extremeñas con posibilidades de confeccionar ese tejido industrial que no se tuvo. Son los principales benefactores empresas como DITER, Cristian Lay o el Grupo Alfonso Gallardo. En muchas ocasiones el empresario Alfonso Gallardo ha contado con muchos favores por parte del amigo de su sobrino.

Me cuenta un jubilado de la antigua fundición de hierros que había en Villafranca de los Barros que allí llevaba Alfonso Gallardo chatarras en los años 70, y me cuenta también que nunca vio a un hombre tan tacaño. Lo dice en base a su experiencia personal… pues nunca fue capaz del más mínimo miramiento para con los que le atendían al descargar sus chatarras. Años después, aquella fundición de hierros, llegó a sus manos pero… ¿cómo?

En 1998 recibió gratis, en concepto de “cesión” del Ayuntamiento de Villafranca y de la Junta, la fundición de Transidesa, a cambio de mantener durante 10 años una plantilla de 80 trabajadores de la que ese mismo año prejubiló a 28. En 2004 adquirió la planta por 53 millones de pesetas, para dos meses después vender el horno a Argentina por 70 millones. En 2006 desmantela la planta. Desde entonces ésta es la imagen de la Fundición:

Como muestra de estas subvenciones, digamos que en 1999 recibió el 74% de las subvenciones que Sofiex destinó a todas las empresas extremeñas. En el año 2003 recibió el 40% del presupuesto del Plan de Electrificación Rural de la Junta de Extremadura. En el año 2004 recibió el 85%. En el 2005 recibió el 100%. En 2004 recibió el 73% de todas las ayudas de la Junta de Extremadura a las Pymes.

Pero Alfonso Gallardo, además es Medalla de Extremadura, y tiene premios otorgados por la Junta como al Empresario del año en 1997 y 2001, y al Emprendedor 2002, amigo de Rodríguez Ibarra, propietario de El Correo de Andalucía, con su nombre en una cátedra en la Universidad de Extremadura.

A Ibarra habría que recordarle tantas cosas, por ejemplo recordarle que aquella lucha contra lo nuclear fue del pueblo y que los políticos sólo hicieron lo que debían, es decir, sumarse a ese pueblo al que quería representar. También cabría algunas preguntas como:

¿Qué diferencia hay entre aquella batalla contra el peligroso modelo nuclear de antaño y la lucha que mantiene hoy la gente de la PCRN contra el obsoleto modelo energético que se sostiene en el refino de petróleo?

¿Por qué unos son héroes y los otros villanos?

Pero claro, preguntarle ésto a un señor que ha menospreciado el cambio climático es mucho pedir… también el ex presidente del Gobierno José María Aznar hizo lo mismo, apoyándose en su sabiduría dijo:

“que en momentos de crisis económica se dediquen recursos a causas científicamente cuestionables como el cambio climático….”.

La diferencia es que Ibarra se apoya en que los extremeños no contaminan como el resto, y por lo tanto, pueden contaminar… y Aznar se apoya en su instinto natural.

Me acuerdo de un folleto que Cocha me enseñó cuando me entreviste con ella en Fuente del Maestre, se veía a presidente del PP de Extremadura, Carlos Floriano, sobre un prado lleno de flores pidiendo el NO al monstruo refinero… claro que, en otras ocasiones, ha propuesto que la ubicación de la Refinería Balboa se haga en una zona “no tan contestada socialmente”. La verdad es que a día de hoy aun no sé cual es la postura del Partido Popular, y lo digo ateniéndome a los bandazos dado por Carlos Floriano, como cuando dijo:

Cuando unos y otros siguen apoyando el moribundo modelo energético del petróleo, lo que hacen es apoyar un monstruo que está dando sus últimos coletazo. Abrazar hoy el modelo de desarrollo que viene dado por el petróleo es mirar al pasado. Mientras nuestros políticos se rien del cambio climatico, muchos expertos mantienen que ese retraso industrial, que se arrastra del pasado, es hoy el mejor aval de futuro para Extremadura.

 

Preguntas para unos y otros:

¿Por qué consideran que un modelo social donde la agricultura sea la base, es un modelo que no puede generar la suficiente riqueza como para que esa sociedad sea próspera?

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About Isaías Griñolo

Isaías Griñolo, (Bonares, Huelva, 1963), suele trabajar en proyectos de largo recorrido, ligando el arte a la realidad social en contextos concretos. Actualmente está desarrollando tres proyectos. El primero Asuntos Internos, donde estudia las políticas culturales y sus implicaciones sociales. Desmemoria, una relación de 14 documentos sobre un lugar de olvido: La plaza de toros de Badajoz, que indaga en la difusa relación existente entre arquitectura y memoria; y por último Escombros, un compendio de imágenes, relatos y discursos sobre las prácticas ecologistas en Andalucía y las relaciones entre el Capital y el Territorio, un cuerpo de trabajo que busca dinamizar las relaciones entre ecología política y arte. A este último proyecto pertenece Las fatigas de la muerte (La lógica cultural del capitalismo químico), en cuyo marco se inscribe los trabajos que realiza en la actualidad. Recientemente ha coordinado uno de los talleres del ciclo Capital y territorio ¿La construcción de un sueño?, un proyecto de UNIA arteypensamiento, donde además de los planteamientos teóricos se propuso explorar en prácticas artísticas un discurso crítico sobre los procesos urbanísticos. Ultimamente ha participado en la exposición Principio Potosi (Museo Reina Sofía), con la obra Mercado Energético Puro, un trabajo en el que a través de documentación, fotografías, mapas, y abundante material audiovisual, analiza las problemáticas derivadas de los límites del crecimiento en Huelva, centrando la mirada en la industrias química de los fertilizantes y en la expansión incontrolada de la agroindustria de la fresa en el entorno de Doñana. Es miembro de la PRPC (Plataforma de Reflexión de Políticas Culturales), colectivo que lucha contra la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla.