Tras los rastros del tiempo

El proceso de industrialización del área periurbana de la ciudad de Vigo convive con rastros del pasado rural de la zona. Tras los rastros del paso del tiempo me topo, gracias a la colaboración de algunos vecinos, con estructuras que dejan entrever una memoria agrícola que todavía es visible en Valladares, simbolizada por los muiños (los molinos) que pueblan los alrededores, muchos de ellos en notorio estado de deterioro, en ocasiones destrozados por los propios visitantes; los hórreos, estructura típoca del paisaje gallego, que en otros tiempos sirvió para conservar el maíz y ponerlo a salvo de roedores (hoy en día su uso es más diverso: desde secar ropa, puramente ornamental, cubículo de juegos infantiles o incluso punto de encuentro para hacer botellón). También visibles son los lavaderos públicos -hoy inutilizados- que se pueden encontrar en un paseo por la zona. Más amagados están los furanchos, que eran bodegas ubicadas en casas familiares, donde los propietarios vendían los excedentes de vino de su cosecha. Todavía es posible tomarse un vino y un pincho en algunos que perduran, aunque actualmente están vigilados bajo lupa por las autoridades a raíz de las constantes denuncias y quejas del sector hostelero, que ve en los furanchos una supuesta competencia ilegal.

This entry was posted in residencias 2011 by Paco Inclán. Bookmark the permalink.

About Paco Inclán

Paco Inclán (Valencia, 1975). Editor, escritor y agitador socio-cultural. Ha complementado su licenciatura en Ciencias de la Información con varios postgrados que le han permitido especializarse en educación y cooperación. Desde entonces su voluntad creativa desde el punto de vista artístico ha estado vinculada en la puesta en la creación colectiva a través de procesos participativos con grupos humanos. En este sentido ha promovido talleres de prensa, realización de cortometrajes, obras de teatro, play backs/performances o programas de televisión y radiofónicos, contando siempre con la participación e implicación de los usuarios de dichas actividades. Participó como animador socio-cultural en los campamentos internacionales del Forum de Barcelona (2004) y coordinó el Casal de la Juventud de Godella (2001/02). Actualmente edita la revista de arte y pensamiento Bostezo, publicada por la Asociación Cultural Bostezo, en la que ejerce como presidente. Además, es miembro organizador del Festival de Cine de Ciencia Ficción, Fantástico y de Terror Catacumba. Ha colaborado como articulista en varios medios, como el diario mexicano Milenio o la revista Replicante. Ha publicado los siguientes libros: La solidaridad no era esto (2000), reflexiones sobre el trabajo como educador con los niños de la calle en Tegucigalpa, El País Vasco no existe (2004), memoria narrativa de una estancia en el País Vasco y el compendio de su narrativa mexicana en La vida póstuma (2007). Ha sido becado por la Fundación Max Aub y el Instituto de Estudios Catalanes.